¿Recuerda cuándo pronto hará un año nos matábamos por un rollo de papel de WC? Pues con la llegada de las vacunas, aquello ha quedado como un inocente juego de la cucaña. Y todo gracias a los listillos (y listillas) que se han colado, cosa que ha provocado un efecto llamada consistente en que "si políticos, curas y militares quieren vacunarse quiere decir que eso es muy bueno y yo también quiero", y gracias a la falta de dosis que ha provocado el efecto "si no hay, apártense que las quiero todas. ¡Al ataqueeer!".
Según el reputadísimo Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) -reputadísimo, o más-, en sólo un mes la población española dispuesta a vacunarse ha pasado del 40,5% al 72,5%. Eso quiere decir un aumento de 32 puntos, una cifra que prácticamente dobla el anterior y que puede ser cierta o no, que puede ser propaganda o no, pero es cierto que en el ambiente se percibe menos rechazo a pincharse. Y eso justamente cuando hacerlo se ha complicado. Y aquí es cuando le uno propaganda con escasez de vacunas.
Hemos pasado del "yo ltraigo a España las vacunas personalmente, están aquí gracias a mí y ya me lo pueden agradecer, ya, porque no saben cómo es de difícil. Y ahora, si me disculpan, los tengo que dejar porque me espera una foto con el palet que las trae" al "señorita, señorita, un niño malo que paga más euros (o dólares) que yo me ha robado las vacunas y las farmacéuticas son muy malas". Eso último seguramente es cierto en parte, pero aquí alguien ha firmado unos contratos. Desconocemos los términos porque nadie nos explica nada y el secretismo es total, pero si hay un acuerdo y una de las partes lo incumple, en este caso las farmacéuticas, la solución es sencilla. Bien, si es que la UE todavía es alguien en el mundo y tiene suficiente poder como para obligar a alguien a cumplir los contratos, claro.
Inciso, el precio por vacuna lo sabemos porque la secretaria de estado de presupuestos del gobierno Belga, Eva De Bleeker, los publicó en un tuit que posteriormente borró. La de Moderna vale 14,68€ por dosis, la Pfizer-BioNTech 12, la de Johnson&Johnson 6,93, la de Curevac 10 y de Oxford-AstraZeneca 1,78. Y le recuerdo que la mayoría son de dos dosis. Si no hubiera sido por el lapsus, esta información, que tendría que ser pública, no lo habríamos conocido nunca.
Total, que en una semana las farmacéuticas han pasado de ser maravillosas por haber encontrado la vacuna en tan poco tiempo a ser una gentuza que especula. Y muchos de los que lo dicen son firmes defensores de aquello que le llaman "el mercado regula". Bien, pues si nosotros nos hubiéramos vendido a la familia por un triste rollo de papel de WC, ¿qué esperaban que hicieran las empresas cuando estamos hablando de centenares de millones de euros (o de dólares esterlinos)?
Pero antes de acabar le querría plantear una pregunta sobre la cual ya le digo que ahora mismo que mi respuesta es no. Sitúo la cosa. Israel tiene una tasa de vacunación altísima y la sospecha es que son ellos los que están pagando las dosis por encima de precio. Y por eso pueden vacunar. Pues bien, se ha sabido que el acuerdo entre el gobierno Netanyahu i Pfizer permite a la farmacéutica acceder a informaciones médicas personales sobre quien se vacune. Es decir, datos privados a cambio de vacunas. ¿Usted, qué? ¿Aceptaría el trato?