Entro en un bar. Echo un vistazo a la barra. Hay unas magdalenas que tienen buen aspecto. Me instalo en la barra y pido:

· Un cortado y una magdalena.

· No, magdalenas no tenemos...

· ¿Y eso? (Y señalo las magdalenas)

· No, eso son muffins.

· ¿Y, qué diferencia hay?

· Llevan chocolate...

· Ah, ¿entonces son magdalenas de chocolate, no?

· No, no. Son muffins de chocolate.

· Ya pero, ¿cuál es la diferencia?

· Que son muffins...

Y así podríamos haber estado varios días, pero he decidido acabarlo por la vía rápida diciéndole que el cortado lo quería con leche natural. Por suerte no me ha dicho que ahora al cortado con leche natural le llaman florolos klanderos.

Pero claro, si en un lugar donde quien hace golpes de estado institucionales que nos acerca más a Turquía que a Alemania, como para poner un ejemplo, dice que los golpistas son los otros, ¿como no tenemos que llamarle muffin a una magdalena, verdad?

Sí, porque aquí, y con aquella alegría, el poder político conspira con la policía y con el poder judicial para subvertir la legalidad y filtrarla a periodistas a sueldo para ser publicada y resulta que los golpistas son los que quieren votar y que dicen que aceptarán el resultado, sea cuál sea.

¿Como no tenemos que llamarle muffin a una magdalena si aquí quien dice que son los otros los que vulneran la ley es quien incumple la ley extorsionando banqueros para que proporcionen datos personales que la ley prohíbe hacer públicos y quien compra pruebas (algunas falsas) con fondos reservados?

¿Cómo quiere que a la magdalena le llamen magdalena en un lugar donde el fiscal anticorrupción no sólo tiene en un paraíso fiscal una sociedad que es propietaria de una finca familiar, cosa que no es ilegal, pero que 1/ encuentra normal esconderlo y 2/ ¡ATENCIÓN!, encuentra todavía más normal decir que no soluciona la situación porque la familia tendría que pagar impuestos.

Oiga, señor anticorrupción, que le llama muffin a una magdalena, ¿sabe cuánta gente ha tenido que vender patrimonio o pedir créditos para poder pagar los impuestos de una herencia familiar? Caramba, pues haga lo mismo. ¿O usted es diferente? ¿Usted como que es el poder, puede vulnerar la ley? Pero, a ver una cosa, ¿y usted es quien tiene que luchar contra la corrupción? ¿Usted que fue puesto al cargo que ocupa porque era un tipo obediente y "de los nuestros" (vaya, de los suyos), como hemos escuchado en alguna conversación grabada? Ya que no tiene el mínimo de decencia de decir la verdad, al menos cuando lo pillan pida disculpas, tenga un mínimo de dignidad y márchese.

Pero, lo peor de todo es que todo eso no es lo peor de todo. No, lo más horroroso es que este es el lugar donde a la gente le hacen pasar muffin por magdalena y la gente está encantada de la vida. El gobierno vulnera repetidamente la ley y a la sociedad no le importa si es magdalena o muffin y ni se plantea exigir decencia institucional y respeto por la ley y las personas.

Ah y, sobre todo, esta es la sociedad que está convencida de que los golpistas que no respetan la ley son los otros. Vaya, que cuando ven las magdalenas en la barra del bar, piden una muffin, sin ni plantearse que aquello es una magdalena. Hostia, una mag-da-le-na!!!

¿Te ha parecido interesante este artículo? Para seguir garantizando una información comprometida, valiente y rigurosa, necesitamos tu apoyo. Nuestra independencia también depende de ti.
Suscríbete a ElNacional.cat