¿Es importante preservar la laguna de La Ricarda? Por supuesto. Pero, ¿lo es tanto como para romper un gobierno o un acuerdo de legislatura? Pues mire, esta es la parte política de la cosa y la que marca un debate en el cual no se sabe donde acaba la parte estrictamente medioambiental, donde empieza la de marcar paquete ideológico usando una laguna y en la que se ha dejado demasiado de lado plantear seriamente la parte económica que puede beneficiar a centenares de miles de personas y si estamos dispuestos o no a pagar el coste. Pero antes de contestar estas preguntas, hay otras que es imprescindible planteárselas para situar la cuestión.

Por ejemplo, y con respecto a la parte técnica: ¿Hay que ampliar el aeropuerto del Prat? Y si fuera que sí, ¿para crecer en pasajeros y convertirlo en un hub, no hay ninguna otra alternativa que alargar una pista que ahora es la que se utiliza para el despegue, que dicen que se ha quedado corta, y la modificación de la cual es la que afecta -o puede afectar- la Ricarda, como se ve en esta imagen?

Ricarda

¿Por qué AENA, que es quien plantea la modificación y quien ha decidido que esta es la única opción posible, no da otras alternativas? ¿Existen? ¿Por qué AENA se ha descolgado ahora con esta condición irrenunciable del "¿Queréis crecer? ¿Pues sólo puede ser ampliando la tercera pista por la cabecera este?". ¿Es cierto que AENA ha ido a saco, ha roto el consenso entre administraciones y no ha querido oír al territorio? ¿Es una alternativa viable que la actual pista de aterrizaje se convierta en la de despegue? ¿Y si esto es así, lo frena sólo la presión de los vecinos de Gavà Mar, una urbanización situada junto a una infraestructura aeroportuaria que está allí desde 1916 y donde residen personas con un alto nivel socioeconómico?

Pues siento mucho comunicarle que servidor de usted no tiene ninguna respuesta a ninguna de estas preguntas porque no soy experto ni en pistas de aeropuertos, ni en aviones, ni en lagunas. Por lo tanto lo que yo pueda decir tiene el mismo valor que según qué noticias publicadas últimamente en el New York Times. Ahora bien, como tengo ojos y orejas, sí que hay una cosa que no entiendo. Dejando claro que la laguna de la Ricarda tiene mucho valor y es muy importante, pregunto: ¿El Delta del Ebro tiene valor? ¿No diremos ni más ni menos, pero tiene? Sí, y mucho. Pues bien, echo de menos que su defensa despierte la misma pasión que la de la Ricarda. Bien, o que despierte tan sólo un poquito de pasión en lo que vendría a ser la zona del área metropolitana de BCN.

Hace años que la regresión del Delta es un hecho y nadie hace nada para evitarla. Y no es sólo la barra del Trabucador, que ya se rompe con un pequeño temporal de levante. El faro de la isla de Buda, por ejemplo, de estar situado en la línea de la costa, ahora está dos kilómetros mar adentro. ¿Sabe que quiere decir eso? Pues estamos hablando de la longitud de la pista corta del aeropuerto del Prat y de dos veces la de la Ricarda. Para hacerse una idea del retroceso de la tierra, mírese esta imagen:

Buda 2

Pero es que cuando desaparezca la fina línea de arena que queda entre el mar y el llamado Calaix Gran, a la isla le quedan cinco minutos porque no tendrá ninguna defensa. Y sin este espacio de mil cien hectáreas (mil cien campos del Barça), adiós a uno de los lugares donde nidifican y viven centenares de miles de aves y otras especies animales y vegetales, algunas de las cuales son endémicas.

Buda​¿Qué pasa, el Delta del Ebro está demasiado lejos de BCN como para merecer una defensa tan potente que pueda provocar la rotura de gobiernos o permitir aprobar unos presupuestos? Algunos de estos que ahora defienden la Ricarda como si se acabara el mundo, ¿han hecho alguna vez alguna cosa por el Delta? ¿De hecho, saben dónde está el Delta del Ebro? Es posible que la manera como se llenan la boca algunos con la Ricarda sea lo mismo que comparar subir a La Mola con subir al Everest. Oiga, La Mola es una montaña muy respetable, muy entrañable y muy bonita, pero estaremos de acuerdo en que subir el Everest es una dimensión fuera de carta, ¿verdad? Pues es eso. Y quien se quiera dar por aludido, adelante. Efectivamente va por ellos (y por ellas y por ellis).

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