La aplastante victoria electoral de Boris Johnson (algo que no se había visto desde el triunfo de Margaret Thatcher en 1987) ha sido interpretada como un anuncio a su vez de una nueva proeza de Donald Trump (un fan de los tableros luminosos de Wall Street) en noviembre de 2020. El Brexit y la Casa Blanca se mueven en la misma sintonía, insisten los operadores.

"Las perspectivas de los mercados y la economía mundial son sorprendentemente brillantes", dice el experto A. El-Erian: "Existe la esperanza de un repunte en el crecimiento global, las tensiones comerciales han disminuido y los bancos centrales han reafirmado que mantendrán tasas de interés ultrabajas continuando ofreciendo una gran liquidez, mientras la volatilidad financiera es moderada", agrega.

A esta halagüeña perspectiva le hacía falta un toque final. Se lo ha dado el New York Times, un medio escasamente simpatizante con Trump. En un reciente editorial, Roger Cohen reconoce que "en un mundo completamente nuevo, para ganar, los liberales tienen que tocar las emociones de las personas en lugar de dar lecciones serias. Tienen que dejar de ser áridos.Tienen que actualizarse y conectarse. No es fácil". Y dando la palabra a Steve Bannon remata: "Si los demócratas no aprenden la lección, Trump se encamina hacia una victoria Reagan versión 1984".

Con este escenario por medio, fondos de inversión y casas de bolsa hacen conjeturas sobre las diferentes situaciones en cada zona económica. La Reserva Federal estima que el crecimiento en EE. UU. será del 2% y ve poca necesidad de mover los tipos de interés dado que las presiones inflacionistas serán moderadas ya que las empresas no pueden traspasar los mayores precios a sus clientes.

En Europa, por el contrario, la actividad se va a frenar en 2020. Mientras en Alemania, la confianza empresarial ha crecido más de lo esperado en diciembre situándose en máximos de seis meses, indicando que la crisis manufacturera puede estar tocando fondo, el Banco de Francia estima que la economía gala sólo crecerá el 1,1% el próximo año. "La incertidumbre es el mayor enemigo del crecimiento", ha dicho su presidente, Villerroy de Galhau. Hay mucho lío con las pensiones en París.

A partir de las macroperspectivas generales, unas y otras firmas bursátiles se han adelantado al calendario. Como el Bank of America, que prevé "una ruptura alcista global" y anticipa una subida del 13% para el Ibex en 2020. Bankinter limita este potencial al 7% hasta finales de año.

Para la firma Julius Baer, "las bolsas se dispararán un 20% desde el próximo verano a enero de 2021". Según Morgan Stanley, "las valoraciones de los activos estadounidenses probablemente decaerán a medida que el crecimiento del país caiga". En opinión del poderoso JP Morgan, "la corrección de los índices bursátiles de Wall Street será del 20%, con una caída además del 35% en el precio del petróleo".

 Como se puede ver, hay previsiones al gusto —o disgusto— de todos. Los mercados, ya se sabe, son capaces de de sorprender a cualquiera. Como Johnson y Trump.

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