"El que es demasiado ignorante para desempeñar cargos pequeños, está indicado por la opinión para los altos cargos"
Ángel Ganivet
Todo tarde y todo mal. No creo que haya ciudadano, por muy servil que sea al líder, que no tenga claro que esta es la definición exacta del tratamiento que Sánchez ha dado a la violación de las fronteras y la vulneración de la integridad territorial que no ha sido capaz ni de impedir ni de gestionar. Llegar tarde nunca mejora los resultados y hacerlo mal tampoco. Ceuta es un problema de enorme gravedad que se volverá su Waterloo. Porque no se trata de una crisis migratoria, sino de un ataque híbrido de zona gris, es decir, de un ataque para conseguir un objetivo, pero sin violencia aparente. Eso y no otra cosa, instrumentalizando a sus ciudadanos hastiados, es lo que ha llevado a cabo Marruecos y a eso es a lo que no ha dado respuesta el Gobierno de Sánchez.
El Mazjen, con el rey a la cabeza, se está regocijando a cada momento. Se deben partir de la risa al comprobar la inacción, la falta de coordinación, la división interna del Gobierno, la división de la opinión pública, las interpretaciones voluntaristas y todo el sindiós que se han montado tras la entrada del equivalente de un Cuerpo de Ejército de civiles (cuatro divisiones) en una ciudad que tiene 18 kilómetros cuadrados, pero que contiene dos montes. No sé si les he contado que yo viví allí siete años. Dirigí entonces el diario de la ciudad y las emisoras de una cadena nacional. Créanme que conozco el terreno y que puedo sentir en mis carnes la angustia de unos ciudadanos a los que les han robado no solo su vida cotidiana, sino el ejercicio de sus derechos constitucionales. Y así llevan casi un mes, mientras el emir de sus creyentes descansaba en La Mareta y mandaba a procesionar sobre el terreno a una caterva de ministros diciendo aquello que se les ocurría y que solo tenía en común que era mentira.
Marruecos ha reconocido a través de su ministro de Justicia que vieron llegar la avalancha —no en vano tanto él como el resto del gobierno y su monarca estaban en una localidad a 20 kilómetros de Ceuta— y que no hicieron nada porque podían haber provocado muertes. Tócame esa, Sam. No acaban ahí, sino que en esa misma entrevista televisada afirmó que los jóvenes manifestaban querer ir a Ceuta "porque es territorio marroquí" así que ¿cómo les iban a impedir un derecho constitucional como es moverse por su propio país? Tócamela otra vez, Mohamed. El irredentismo de Marruecos lleva en marcha desde su creación como Estado en 1956, aunque nunca había visto yo una desfachatez mayor ni una mayor agresividad en la reclamación. ¿Coincidencia que sea tras el asalto? Claro que no. No dan puntada sin hilo. Una vez conseguido el objetivo del control del Sahara Occidental —ese lugar en el que sí estábamos obligados a hacer un referéndum—, sin que Sánchez haya explicado nada, el siguiente objetivo son Ceuta, Melilla y los peñones y, logrado esto, Canarias.
Tanta mediocridad, tanta ineficacia, tanta pusilanimidad no la aguanta ningún gobernante democrático. Ni un tipo como Sánchez remontaría otro 98. Ahora todo ciudadano sabe que, le pase lo que le pase, puede quedarse tirado sin el respaldo del Estado
No me aparto de esta cuestión sin responder a Isidre Gavin. No sé qué paralelismo ha querido hacer con lo del referéndum en Ceuta, aunque me temo que es puro desconocimiento de la historia. Ceuta es, precisamente, el único territorio del Estado español que lo es por propia voluntad. Y es que cuando las coronas ibéricas vuelven a separarse en 1640, siendo la ciudad una plaza originalmente portuguesa, decide quedarse voluntariamente en la corona española. Si la historia no le vale, vamos a la realidad: un referéndum sobre la españolidad de Ceuta o una eventual entrega a Marruecos sobrepasaría el 99 % de síes a seguir como están. No solo porque el caballa, ya sea cristiano, musulmán, hebreo o hindú, se siente español con una determinación muy fuerte, sino porque ¿quién dejaría de pertenecer a un país europeo desarrollado para pasar a formar parte de una satrapía en la que los súbditos huyen mientras el rey es uno de los hombres más ricos del mundo?
Esta es la crisis más importante a la que ha tenido que hacer frente Sánchez y, como ya tenemos costumbre, lo ha hecho mal. Lo que se le pidió el primer día —la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, la aplicación de los nuevos reglamentos de la UE, el mando único, la declaración de la emergencia de interés nacional— y entonces negó, lo pone sobre la mesa ahora que han acabado sus vacaciones. Todo pudo hacerlo cuando era necesario, el primer día de la invasión. Todo lo hace tarde y mal. La reforma de las leyes de Extranjería y Asilo para transponer lo contenido en el Pacto Europeo de Migración y Asilo pudo haberse hecho en los dos últimos años y debería haber estado terminada para junio de este año. A pesar de eso, los reglamentos europeos pueden aplicarse directamente sin su transposición y tampoco lo ha hecho. Más que nada porque, para hacerlo, para poder aplicar los trámites exprés para el asilo, debería haber reconocido que los inmigrantes han sido utilizados para una amenaza de tipo híbrido sobre las fronteras. No quiere. ¿Por qué no quiere? ¿Por qué sigue llamando aliado leal a un país cuyos think tanks hablan de la posibilidad de invadir militarmente las ciudades españolas?
El mando único es otra full. Elegir a Ángel Víctor Torres —sobre el que sobrevuelan algunas de las causas de corrupción de hidrocarburos que se siguen en la AN— para intentar saltar sobre las divergencias entre Robles y Marlaska, que ostentan las carteras más implicadas en el control de seguridad y fronteras, no es la mejor opción. A menos que se trate de marear la perdiz. El real decreto que se publicará hoy sobre el mantenimiento de los inmigrantes mientras se llevan a cabo los trámites ya ha tensionado aún más a los ceutíes. En el mismo se destinan todas las instalaciones deportivas de la ciudad para acoger a los que ahora vagan por las calles y montes. Eso significa dejar a equipos, personas, jóvenes y hasta estudiantes sin ninguna infraestructura de ese tipo. ¿Saben lo que significa eso en una ciudad tan pequeña y con tan pocas distracciones? Los caballas se temen que les vayan a convertir en un macro CETI para embolsar el problema mientras Sánchez se dedica a lo suyo, que es seguir en el poder.
Eso no sucederá. Lo que se enquiste en un lugar tan pequeño y con una población tan harta se incendiará. Marruecos no desaprovechará tal debilidad. Sus ministros ya insinúan la necesidad de entablar negociaciones sobre ciudades mencionadas especialmente en nuestra Constitución. Puede pasar cualquier cosa y eso se unirá a todo lo que los tribunales retomarán la semana que viene.
Tanta mediocridad, tanta ineficacia, tanta pusilanimidad no la aguanta ningún gobernante democrático. Ni un tipo como Sánchez remontaría otro 98. Ahora todo ciudadano sabe que, le pase lo que le pase, puede quedarse tirado sin el respaldo del Estado. Bananero. Nadie quiere convertirse en eso.