Si unas elecciones sirven sobre todo para investir a un presidente, tener un gobierno y formalizar un programa político legislativo, las elecciones del pasado 27 de septiembre no han servido para nada de todo esto. Esta es hoy, al acabar el año, la cruda realidad. Si además, las elecciones tenían para algunos partidos un objetivo superior –iniciar un proceso de desconexión del Estado español–, próximos a cumplirse los 100 días de la votación tampoco se ha avanzado nada al repecto, para tranquilidad de unos y decepción de otros. Si los comicios querían trasladar a la opinión pública internacional y también a la doméstica que había una mayoría independentista en el Parlament, la CUP se ha encargado durante este tiempo de deslegitimar el proceso ante la comunidad mundial –que tiene sus propias reglas– con algunas de sus propuestas y bloqueando la investidura del president y el inicio real de la legislatura.
El unionismo no ganó las elecciones del 27S, pero está a punto de revertir los resultados de aquella jornada y de disponer de una segunda oportunidad si se repiten los comicios el próximo mes de marzo. Nunca una repetición de unas elecciones ha sido tan deseada por una parte de Catalunya y por el conjunto del Estado español, que cree estar a punto de hacer saltar por los aires el proceso catalán. Curiosamente, además, las dificultades no han llegado por las desavenencias de Junts pel Sí, como muchos podían esperar, sino del enorme peso dentro de la dirección de la CUP del sector que ha priorizado la confrontación al acuerdo. En la asamblea de Sabadell y en condiciones nada fáciles para los cuadros menos organizados, el 50% de los asistentes validaron el acuerdo con JxSí y la candidatura de Mas. Ahora habrá que esperar a ver cómo la cúpula de la organización responde a este acuerdo el próximo día 3. Catalunya votó y decidió el 27S. Sus representantes, en cambio, no se han aclarado y el año acaba con un enorme hastío de la ciudadanía.
El 2016 quizás traiga respuestas a algunas de las incertidumbres que todos tenemos. Nosotros, desde El Nacional, estaremos para contárselo y en las primeras semanas del año daremos el salto anunciado el pasado mes de septiembre, y pasaremos de blog a diario. Será nuestro año; el de todos.