1. El perfil problemático de un independentista del Pontevedra

La agresión a Mariano Rajoy ha servido para demostrar (nuevamente) que en Madriz (concepto) funciona el periodismo de trinchera. Los unos frente los otros. Y, como en un primer momento el agresor era "de izquierdas", los diarios de "derechas" aprovecharon para cargar ideológicamente...

 

 

De todos los conceptos leídos, uno de los más interesantes es el que aportaba el diario El Mundo. Concretamente versaba sobre lo que entienden ellos por "perfil problemático"...

En el diccionario ya han incluido una nueva entrada para la definición de problemático: 'Independentista gallego y seguidor de la Pontevedra'. Mientras, la prensa normal, la que no se dedica a ofrecer consignas, sino que informa, explicaba quién era realmente este chico...

Yo ya entiendo que todo el mundo está en lo que está, hace la función que tiene asignada y se gana la vida como puede. Ahora bien, cuando estamos ante una persona enferma, estaría bien mantener un poquito de respeto, ¿no? Aunque fuera un poquito...

2. ¿Realidad o ficción?

El puñetazo a Rajoy fue importante. Y el resultado en su cara servía para comprobarlo. Por lo tanto, la foto del golpe era noticia de portada. Al ABC, sin embargo, lo acusaron de exagerar la imagen. Y la acusación circuló tanto, que tuvieron que salir a defenderse en Twitter...

 

El problema para este diario (y para cualquier otro medio) no es que lo acusaran injustamente de manipular una noticia (o en este caso una foto), sino que la gente se lo creyó. Y la gente se lo creyó tanto que tuvieron que salir a desmentirlo.

Si tú eres un medio de comunicación que mantiene una cierta credibilidad y un día te acusan de faltar a la verdad, es posible que la mayoría de la gente te crea más a ti que a quien te acusa. Pero si tú, repetidamente, haces portadas tan poco próximas a la realidad que incluso son motivo de mofa en la red, el día que ponen a prueba tu rigor, tienes las de perder. Vaya, que al final todo el mundo acaba teniendo la credibilidad que proyecta.

3. Un personaje (muuuy) inquietante

La foto "oficial" de los efectos de la agresión ofrece una imagen... digamos que poco normal. Observe que (y quien) hay a la izquierda...

 

Desconocemos quién es y, que yo sepa, nadie ha hablado de su presencia. Ni ha sido entrevistado. Ni nada de nada. Pero que en la foto de después del incidente aparezca este personaje, y vestido de esta manera, y con este gesto inmutable, y como ajeno a todo, como si hubiera aterrizado allí en medio desde no se sabe donde, no deja de ser chocante.

4. Y Rajoy, al margen de la guerra ideológica

En toda esta historia quien ha sido más elegante y más sensato ha sido Mariano Rajoy. La noche de la agresión podría haber aprovechado para montar un espectáculo mediático como han hecho otros políticos con mucho menos. Y no. Incluso usó una cierta ironía en el mitin que celebró un rato después de los hechos. Pero el momento SEN-SA-CI-O-NAL ha sido este viernes con un tuit genial. Ah, y que es de verdad, que no es fake...

 

5. Los amigos de los amigos de los que yo nombro terroristas son tus amigos

Al día siguiente de la agresión, sin embargo, el titular simpático de La Razón hacía falta ir a buscarlo abajo de todo del todo de la portada. Tan abajo que más abajo es imposible. Vaya, que debajo ya no cabe nada...

 

La táctica es vieja, pero efectiva. En la época de Batasuna les funcionó muy bien. Es aquello de llamarte terrorista usando el concepto de los amigos de los amigos de los amigos. Lástima que, en este caso, las personas firmantes del documento al que hace referencia La Razón no pertenecen a Terra Lliure. Básicamente porque Terra Lliure ya no existe, por suerte. Y desde hace unos cuantos años.

Seguramente el titular debe ser un error porque si es intencionado y tenemos que empezar a repasar pasados, la próxima semana tendrán que publicar una portada diciendo que el ABC o Intereconomía son medios terroristas porque allí colaboran el exetarra Jon Juaristi y el exGRAPO Pío Moa, respectivamente. Y, ¿verdad que afirmar eso sería mentir? Bueno, aparte de feo e injusto.

6. Una herramienta que tendría que ser obligatoria

En todos los debates sufridos esta semana ha habido el momento aquel en que uno de los participantes empieza a dar datos y cifras y el otro le responde con más datos y cifras, pero opuestas. Cuando eso pasa, los espectadores sufrimos una mezcla de estupefacción, bostezo extremo, horror, desconcierto y ganas de pedir auxilio. Es aquello de estar delante de la pantalla diciendo: ¡¡¡no entiendo nada!!!

 

Pasó el jueves en el debate de TV3 y Catalunya Ràdio con un pique entre Domènech, Chacón y Fernández Díaz, que hicieron ir las cifras como un árbol un día de tramontana. Y pasó el lunes en el cara a cara Rajoy-Sánchez. En este segundo caso, sin embargo, la gente de El Confidencial se dedicaron a recopilar en tiempo real las mentiras, verdades e imprecisiones dichas por los dos candidatos. Cada cifra expresada era comprobada al instante y con una gran rapidez se informaba de si era falsa o cierta.

Creo que en la próxima campaña, las cadenas tendrían que ofrecer menos imágenes de como los candidatos entran-salen-suben-bajan y hacenlaverticalpuente y más comprobaciones de los datos que sacan. Y si hace falta, se aplica el sistema ojo de halcón del tenis. Que un candidato da una cifra no cierta? se para el debate, se comprueba y se le saca un minuto de intervención. Y así cada vez. Vería usted cómo mejoraría la sinceridad. Bueno, o alguno se quedaría mudo.

7. Quizás habría que disimular cuando uno no es quien dice ser

Pocos políticos hacen ir personalmente su cuenta de Twitter. Tienen un equipo de gente que lo gestiona y cuando hacen un tuit que, se supone, sí que es suyo, entonces lo firman. Normalmente lo que se va colgando en la cuenta son afirmaciones genéricas, frases expresadas en mítines o actos públicos, fotos con gente, eslóganes, vídeos de propaganda... Vaya, una manera como otra de ir vendiendo el pescado. Ahora bien, hay tuits que rozan el absurdo. Como este:

 

Es un tuit publicado en pleno cara a cara con Pedro Sánchez. Lógicamente es imposible que el autor fuera Rajoy, a no ser que lo hubiera escrito con los pies. Y como dudo de que el Presidente tenga esta virtud (no dudo de que tiene muchas otras), podríamos poner la mano en el fuego de que es obra de su gente. "Yo no lo voy en hacer", le hacen decir. Sin embargo, ¿y si Rajoy sí que estaba haciendo en la realidad lo que él había escrito presuntamente en Twitter afirmando que no haría? ¿Y si, a la vez estaba diciendo que no haría una cosa y lo estaba haciendo en directo? Pues eso es exactamente lo que pasó cuando la discusión sobre la corrupción acabó con una riña en una piscina de estiércol.

8. Cuando todos repetimos una falsedad sin plantearnos que lo es

Esta es la típica noticia que, como la mayoría de noticias "diferentes", tiene bastante éxito y la acaban publicando muchos medios (buscando en google, hay más de 50 de todo el mundo) y que incluso la difunden las emisoras de radio en aquel momento freak de los resúmenes de prensa:

 

Es una noticia que hace gracia, sorprende y, sobre todo, nos hace sentir superiores. De aquellas que acabamos comentando con la familia, en el trabajo o en el bar. Y que, cuando lo hacemos, posiblemente acabamos la reflexión con una frase del estilo: "estos de Carolina del Norte son tan burros que podrían sonarse con las orejas".

Pero resulta que la noticia no era cierta, tal y como se explica en esta pieza en inglés que es el origen de la información que después ha reproducido todo el mundo. Si le da pereza leérsela, le hago un pequeño resumen. Resulta que en un encuentro de vecinos para tratar de los problemas que para la economía del pueblo está generando el exceso de paneles solares, uno de los presentes (el tal Jane Mann) dijo que los inmensos campos de placas ya existentes absorben tanta luz que no permiten que llegue con bastante fuerza a la vegetación. Y la noticia original también explica que si votaron contra la instalación de más placas en el término municipal fue porque esta industria aporta beneficios a los particulares que alquilan sus tierras, pero que el exceso está haciendo que no se instalen otros tipos de empresas y que los jóvenes del pueblo se tengan que marchar. Como ve, la realidad es muy diferente a la explicada.

La historia fue recogida por The Independent, que hizo el incierto titular que medio planeta repitió sin que nadie se planteara que quizás no era del todo cierto y que una vez se ha sabido la verdad, nadie ha desmentido.

9. ¿Ciudadanos sale tanto en los medios como dicen?

Haciendo una búsqueda en Twitter sale que, cronológicamente, la primera vez que alguien hizo la broma de que Albert Rivera sale por la TV incluso cuando está apagada fue este:

 

¿Sin embargo, eso es cierto o es una percepción? ¿Sale tanto Rivera en TV como pensamos? La gente de mèdia.cat han tomado desde el 28 de septiembre, el día siguiente de las elecciones catalanas, hasta el 15 de noviembre y han mirado sus apariciones y las de la gente de Ciudanos en las diferentes cadenas. El resultado confirma la sospecha. Recomiendo que visite el enlace y se lo mire con calma, pero le haré un pequeño espoiler: la media es de 3,6 apariciones por día. Y estamos hablando de... 49 DÍAS ESTUDIADOS!!! ES BRU-TAL!!!

10. La felicitación navideña que no puede faltar

Gracias a Ferran Torrent he sabido que estas fiestas habrá otro mensaje, aparte del que todos (y todas) esperamos. Me muero por saber el contenido y cuáles serán las líneas maestras... de los dos, eh, pero sobre todo de este.

 

En un momento de desorientación como lo que vivimos, hace falta que alguien nos señale el camino a seguir. Cargados (y cargadas) de incertidumbres como estamos, nos hacen falta líderes (o lideresas) que representen la ejemplaridad de una sociedad anhelante de referentes. Tan pronto como sepa dónde poder ver el documento, no dude de que informaré convenientemente. Eso no nos lo podemos perder.