Volkswagen es una de las marcas que mayor peso le está dando a la transición hacia la movilidad sostenible y hacia los eléctricos. Los alemanes, una de las marcas de referencia en el mercado europeo, saben que el camino está marcado y que este cuestión de años (no muchos) que este tipo de modelos acaben siendo los principales protagonistas.

Es por eso que en el fabricante hace ya tiempo que trabajan en esa dirección. Por un lado, lo han hecho lanzando una nueva familia de modelos cien por cien eléctricos que se engloban dentro de la denominación ID. De momento, ya están a la venta en nuestro mercado dos de ellos, el ID.3, un compacto, y el ID.4, un SUV.

 

Más adelante llegarán más modelos de esta familia, como la recientemente presentada furgoneta eléctrica ID. Buzz, un evidente homenaje de Volkswagen a la famosa Bully que arrasó en los años 60, así cómo el ID.5.

Eso sí, en Volkswagen tienen muy claro también que este cambio de paradigma en la industria del automóvil, dejando atrás los motores de combustión y apostando por los cien por cien eléctricos, va a traer consigo otros cambios más allá de la configuración de los modelos y de sus diseños.

Volkswagen reducirá el ciclo de vida de sus eléctricos a cuatro años y medio

Y uno de los cambios más importantes que ya tienen en mente en Volkswagen es el de reducir el ciclo de vida de los eléctricos. No es que sea un secreto que históricamente el ciclo de vida de un modelo es de 7 años, con una actualización de mitad de ciclo para darle una nuevo empujón de ventas.

Un periodo que hasta ahora ayudaba a amortizar la inversión inicial de las marcas en cuanto a plataformas pero que con los eléctricos cambiará. Al menos en el caso de la marca alemana, que ya ha anunciado que su idea es reducir el ciclo de vida comercial de sus futuros eléctricos de 54 a 40 meses, es decir, que el nuevo ciclos será de unos cuatro años y medio.

 

En este sentido, Volkswagen no ha detallado si, en este periodo de vida más corto tendrá o no cabida una actualización de mitad de ciclo. Lo que sí tienen claro en Volkswagen es que, con los constantes avances en materia de tecnología, siete años es un periodo demasiado largo para que un modelo esté en el mercado sin quedarse desfasado.

De cara a poder llevar a cabo esta estrategia, Volkswagen ya tiene el plan trazado: una nueva plataforma denominada SSP que será la encargada de fabricar todos los modelos eléctricos del grupo (premiums incluidos).Una plataforma que se estrenará dentro de 4 años, en 2026, y que está llamada a ser una de las piezas claves de los alemanes en el futuro.

Así, no sería de extrañar que modelos como el ID.3 o el ID.4 vean su vida comercial recortada en un futuro no muy lejano. En el caso del Volkswagen e-Up, todo apunta a que cumplirá con los plazos habituales.