Los taxistas usan este truco cada vez que llegan a un semáforo para gastar menos gasolina

Los taxistas pasan muchas horas al volante. Recorren cientos de kilómetros cada semana y conocen mejor que nadie los pequeños gestos que ayudan a reducir el gasto de combustible. Uno de los más efectivos es también uno de los más sencillos: cuando ven un semáforo en rojo o detectan una retención, levantan el pie del acelerador con mucha antelación. Parece un detalle insignificante, pero puede marcar una diferencia importante a final de mes.

La explicación es simple. Si seguimos acelerando hasta el último momento para después frenar bruscamente, estamos desperdiciando energía y combustible. En cambio, al dejar de acelerar antes, el coche aprovecha su propia inercia para avanzar. Además, muchos vehículos modernos cortan la inyección de combustible cuando circulan retenidos por el motor, lo que ayuda a ahorrar todavía más.

Gasolina
Gasolina

Dejar de acelerar antes también tiene otras ventajas

Este hábito también tiene ventajas para la mecánica. Frenar menos reduce el desgaste de pastillas y discos. La conducción resulta más suave y relajada. Por eso los profesionales del volante suelen insistir en que anticiparse al tráfico es una de las claves para gastar menos y conducir mejor. No se trata de ir despacio, sino de evitar aceleraciones y frenazos innecesarios.

Otro elemento que influye mucho en el consumo es el climatizador. En determinadas circunstancias puede aumentar el gasto de combustible de forma apreciable. En ciudad y a baja velocidad conviene utilizarlo con moderación cuando las temperaturas lo permiten. Muchos conductores también optan por apagarlo unos minutos antes de llegar al destino para evitar que el compresor siga trabajando sin necesidad.

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Surtidor de gasolina pixabay

Otros trucos para ahorrar combustible

Los neumáticos son otro aspecto fundamental. Una presión inferior a la recomendada incrementa la resistencia a la rodadura. El motor necesita hacer un esfuerzo mayor para mover el coche. Como consecuencia, aumenta el consumo. Revisar la presión periódicamente es una operación rápida, gratuita y muy recomendable, especialmente antes de realizar viajes largos o cuando el vehículo transporta más carga de lo habitual.

También conviene prestar atención al peso. Muchos conductores acumulan en el maletero objetos que nunca utilizan. Herramientas, bolsas o accesorios que añaden kilos innecesarios. Lo mismo ocurre con barras de techo o portaequipajes que permanecen instalados durante meses. Todo ello perjudica la eficiencia y obliga al coche a gastar más combustible para desplazarse.