El Toyota Corolla lleva años ocupando paradas de taxi por su fiabilidad, consumo y mecánica híbrida. Ahora tiene un competidor autorizado en Barcelona. El Instituto Metropolitano del Taxi ha aprobado el BYD Seal como vehículo de servicio público, abriendo la puerta a una berlina eléctrica con precio competitivo y mucha tecnología.
La homologación no significa que los taxistas estén abandonando masivamente Toyota. Sí permite ya elegir una alternativa cuando renueven su vehículo. Y cada vez son más los que lo hacen. El Seal ofrece cinco plazas, funcionamiento silencioso y cero emisiones locales. También elimina el gasto de gasolina, aunque obliga a disponer de una estrategia de recarga compatible con cada jornada.

Nueva alternativa para los taxis de Barcelona
Por dimensiones, está preparado para trabajar. Mide 4,80 metros y su batalla alcanza 2,92 metros. Esta distancia favorece el espacio para las piernas detrás. La anchura se queda en 1,88 metros. El maletero ofrece 400 litros, una cifra correcta, aunque no extraordinaria para un taxi.
La versión Comfort utiliza una batería de 61 kWh y desarrolla 231 CV y 380 Nm. Homologa 460 kilómetros, acelera de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos y alcanza 220 km/h. Estas prestaciones superan las necesidades profesionales, mientras el alcance puede cubrir muchas jornadas urbanas sin recargas intermedias.
El Design aumenta la batería hasta 83 kWh. Su motor entrega 313 CV y la autonomía alcanza 570 kilómetros según el ciclo WLTP. Completa el 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. Esta configuración interesa a conductores que combinan ciudad, aeropuerto y servicios interurbanos durante turnos prolongados.

Gama 100% electrificada y un equipamiento muy completo
El Excellence utiliza esa batería, pero añade un segundo motor y tracción total. El sistema desarrolla 530 CV y 670 Nm. Acelera hasta 100 km/h en 3,8 segundos y homologa 520 kilómetros. Su potencia resulta innecesaria para trabajar, aunque demuestra el margen técnico disponible en la plataforma.
El equipamiento puede inclinar decisiones. BYD incluye asientos eléctricos, calefactados y ventilados, climatización bizona y bomba de calor. También incorpora techo panorámico, volante calefactado y acceso sin llave. La pantalla giratoria de 15,6 pulgadas, el cuadro digital y el sistema Dynaudio de doce altavoces elevan la presentación interior.
La seguridad reúne once airbags, control de crucero adaptativo con Stop&Go y mantenimiento de carril. Añade cámaras de 360 grados, vigilancia del conductor, frenada automática y alertas de tráfico cruzado. El Seal obtuvo cinco estrellas Euro NCAP, un argumento relevante para profesionales que transportan pasajeros muchas horas cada semana.
BYD anuncia el Seal desde 40.775 euros al contado o 36.450 euros financiados. No es más barato que cualquier Corolla, pero ofrece tamaño, potencia y dotación superiores a un precio proporcionalmente más ajustado.