No es que sea ningún secreto que el Dacia Sandero puede presumir de ser el low cost de moda en España. Es cierto que son varios los modelos que están por delante en cuanto a ventas, pero también lo es que, el utilitario rumano, sigue siendo uno de los modelos más destacados en el mercado español.

El gran paso adelante que han dado en Dacia en la tercera generación de su top ventas es más que evidente. De hecho, pese a que la versión de acceso sigue siendo el modelo más barato de España, no son pocos los que, con también unos precios muy atractivos, vana por versiones intermedias.

 

Entre otras cosas porque son versiones que llegan con motores bifuel que permiten a este modelo poder lucir con orgullo la etiqueta ECO de la DGT, algo que muchos de sus rivales directos no pueden decir. O al menos no en versiones que se acerquen al precio del Sandero.

Lo que también es evidente, sin embargo, es que cada vez son más los modelos que, gracias a sus buenas ofertas, le están robando ventas al Dacia. Entre ellos, modelos como el Seat Ibiza, el Peugeot 208 o el Citroën C3.

La oferta del Citroën C3 que está ayudando al súper ventas de la marca a robarle cada vez más matriculaciones al Sandero

Y es precisamente la oferta actual del C3, el segundo modelo más vendido de la marca francesa (por delante sólo tiene al C4), la que convierte a este utilitario en uno de los peores rivales de Dacia.

Como bien podemos ver en quecochemecompro.es, el precio de partida de la versión más básica de este C3 es de 13.270 euros, un precio que llega junto a un descuento ya aplicado de 2.850 euros siempre y cuando se opte por financiar la compra con la marca francesa.

Es cierto que el Sandero es un modelo más barato y que las versiones que igualan el precio de este C3 llegan ya con motores con etiqueta ECO, pero también lo es que la calidad general del utilitario de Citroën es muy superior en todos los sentidos.

 

Su motor es un 1.2 PureTech de 83 caballos de potencia, una mecánica más que suficiente para moverse por las grandes ciudades y por entornos interurbanos sin problema alguno.

Lo mejor de todo, y ahí sí que se nota que el Citroën no es un low cost, es que llega en su versión de acceso con un equipamiento muy atractivo ya de serie. Incluye, entre muchas otras cosas, alerta de cambio de carril, cierre con mando, aire, ordenador de viaje lector de señales de tráfico, elevalunas eléctricos y control de crucero.

Con más de 1.800 ventas en estos dos primeros meses del año, pese a que es una cifra menor que el Sandero, que supera las 2.000, este Citroën va a seguir siendo uno de los modelos que, desde luego, le va a robar muchas ventas al modelo rumano.