Durante años, una de las creencias mas extendidas entre los conductores en España ha sido la posibilidad de superar puntualmente el limite de velocidad para realizar adelantamientos. Esta practica, asumida como valida por muchos, tuvo respaldo legal en determinadas situaciones, pero la normativa actual ha cambiado por completo ese escenario.
La reforma de la Ley de Trafico de 2022 introdujo modificaciones clave que afectan directamente a esta cuestión. Desde entonces, desaparece cualquier excepción relacionada con el adelantamiento, estableciendo de forma clara que no se puede superar la velocidad máxima de la vía bajo ningún concepto. No es ningún secreto que esta medida ha generado cierta confusión en los primeros meses de aplicación.
Fin del margen extra para adelantar
Hasta la entrada en vigor de la nueva normativa, los turismos podían superar en 20 km h el limite de velocidad en carreteras convencionales al adelantar a otros vehículos. Esta medida buscaba reducir el tiempo necesario para completar la maniobra, minimizando la exposición en el carril contrario.
Sin embargo, este margen también generaba interpretaciones ambiguas y comportamientos poco homogéneos entre conductores. Con su eliminación, la normativa simplifica el criterio y elimina cualquier tipo de excepción. Ahora, cualquier adelantamiento debe realizarse respetando estrictamente la velocidad máxima permitida.
En autopistas y autovías, donde el limite general es de 120 km h, esta prohibición es total. Superar esa velocidad, aunque sea de forma puntual para adelantar, se considera infracción. Este cambio refuerza la idea de que la velocidad no debe utilizarse como herramienta para facilitar la maniobra.
Un enfoque mas estricto en seguridad vial
La nueva regulación responde a una estrategia orientada a reducir la siniestralidad, especialmente en carreteras convencionales. En este tipo de vías, los adelantamientos son una de las maniobras mas peligrosas, y el exceso de velocidad incrementa de forma notable el riesgo de accidente frontal.
Por otro lado, la eliminación de este margen obliga a los conductores a planificar mejor cada adelantamiento. Factores como la visibilidad, la distancia o la potencia del vehículo adquieren mayor importancia, ya que la maniobra debe completarse sin rebasar los limites establecidos.
Cabe destacar que esta medida también se adapta al nuevo modelo de vigilancia del trafico, cada vez mas automatizado. Los sistemas de control actuales no interpretan el contexto de la acción, por lo que cualquier superación del limite queda registrada como infracción.
Llama especialmente la atención el cambio cultural que implica esta reforma. Durante años, superar ligeramente la velocidad al adelantar era una practica normalizada. La normativa actual rompe con esa percepción y establece un criterio único, mas fácil de aplicar y de controlar.
En definitiva, adelantar ya no justifica exceder la velocidad máxima en ningún tipo de vía. La reforma consolida un modelo de conducción mas uniforme, en el que el respeto a los limites se convierte en un elemento clave para mejorar la seguridad en carretera.