Seat ha sido durante muchas décadas el fabricante de coches más importante en nuestro mercado. Un fabricante que ahora pertenece al Grupo Volkswagen y que ha visto cómo en los últimos años ha ido perdiendo peso poco a poco.

Es cierto que el pasado año no fue otro que su Arona el modelo que se coronó como el más vendido en nuestro país y que tanto este SUV como los Ibiza, León, Ateca y compañía siguen teniendo buenos resultados, pero Seat ya no domina como dominaba hace un tiempo.

Pero lo peor para la marca española es que tiene un futuro incierto por delante, al menos como marca global. Entre otras cosas porque, si bien en el grupo alemán tienen muy presente a Seat, es cierto que la marca española no apunta a ser una de las claves en cuanto a los modelos eléctricos. Tan sólo hace falta ver la apuesta actual del grupo en este sentido, donde Seat apenas tiene presencia.

 

En este sentido, no ha sido otro que el CEO del Grupo Volkswagen, Herbert Diess, el que en una reciente entrevista a Cinco Días ha arrojado luz sobre el futuro de Seat y su papel en este proceso de cambio y de consolidación de los modelos cien por cien eléctricos, que están llamados a ser clave en pocos años.

Seat no tendrá un papel clave en ventas en la electrificación del Grupo Volkswagen

“El reto de la compañía es que en cuanto al precio se tiene que situar por debajo de Volkswagen y eso es una posición muy complicada porque son muy pequeños en volumen. Los coches eléctricos, además, son aún más caros. Probablemente, es por esto que en este mundo eléctrico Cupra esté funcionando mejor”, ha apuntado Diess.

El CEO ha ido un paso más allá alabando a Cupra y haciendo de la marca deportiva de Seat seguramente la mejor arma de la marca española: “Diría que Cupra le permite un futuro mejor a SEAT, porque tiene márgenes más altos, mayores ganancias, y eso estabilizaría a SEAT. A su vez, el ensamblaje para otras marcas ayudará a SEAT, porque estamos planeando que también produzcan modelos de VW y Skoda”.

Así, parece que el futuro de Seat pasa por ser el enlace entre las diferentes marcas del grupo y que su fábricas ayuden, y de qué manera, a la fabricación de buena parte de su gama.

 

“Necesitamos escalabilidad y SEAT será el ‘hub’, el centro europeo de los vehículos eléctricos compactos que se avecinan, el segmento de cuatro metros de largo, que es el del Polo y el T-Cross. España será el ‘hub’ industrial para la producción de estos coches”, apunta el CEO.

El problema en este caso es de sobras conocido: la baja cuota de mercado del eléctrico en España: “Y aquí es donde España va a la zaga, definitivamente. Tenemos países en Europa donde ya vendemos un 80% de vehículos eléctricos como Noruega, o un 60% como Holanda. España está en el 6%, así que está realmente rezagada en la electrificación”, ha comentado un Hess que, eso sí, pese a que deja claro que el futuro de Seat sigue en pie, es evidente que la marca no seguirá siendo tan clave como lo ha sido durante muchos años.