Si bien es cierto que la movilidad en nuestro país ha variado mucho en los últimos años, especialmente en las grandes ciudades, tras el carnet de conducir sigue siendo algo imprescindible para muchos y más que interesante para la mayoría de ciudadanos en España.

Entre otras cosas porque, evidentemente, te dan el carnet de conducir permite ponerte al volante de un vehículo dependiendo de la licencia que poseas. En este sentido, cabe destacar que, a diferencia de lo que ocurría hace apenas unos años, cuando lo normal era sacarse el carnet justo a cumplir la mayoría de edad o apenas uno o dos años después, hoy en día son muchos los que lo hacen más tarde, entre otras cosas también porque existen hoy en día muchas alternativas al coche o la moto, especialmente en las grandes ciudades.

 

Pero si hay algo que no ha cambiado desde hacía muchos años es el hecho de tener que renovar el carnet de conducir, un trámite ideado por la DGT que no tiene otra intención que la de intentar asegurarse de que los que están al volante o a los mandos de una moto cumple con las condiciones necesarias para hacerlo sin poner en riesgo al resto de población.

La frecuencia de renovación del carnet de conducir cambia a partir de los 65 años

Como bien saben los que tienen menos de 65 años, es hasta esa edad cuando deberemos ir renovando el carnet de conducir cada 10 años. Sin embargo, esa partir de los 65 años cuando la renovación pasa a ser cada cinco años.

Como no podía ser de otra manera, si bien es cierto que son muchas las personas que con 65 años siguen teniendo plenas capacidades para conducir, el gobierno y la DGT quieren asegurarse de que estas personas no suponen ningún riesgo ni al volante ni a los mandos de una moto, de ahí que opten por reducir la frecuencia de renovación a partir de entonces cada cinco años.

Tampoco cambia el hecho de que, para poder renovar el carnet de conducir deberemos acudir a un centro oficial en el que llevemos a cabo un control médico que hará evidente o no si estamos en condiciones de poder conduciendo, algo especialmente a tener en cuenta a partir de cierta edad, entre otras cosas por los posibles problemas de visión audición, entre otros.

Una medida, la de reducir la frecuencia de la renovación del carnet de conducir cada cinco años a partir de los 65 años que, evidentemente, al tratarse de un tema de seguridad vial, es más que lógica.