El Renault Mégane lleva más de 30 años siendo uno de los grandes protagonistas del segmento compacto europeo. Desde que sustituyó al Renault 19, el modelo francés ha pasado por cinco generaciones y numerosas carrocerías. Algunas, como el Mégane Coupé, dejaron una huella especial. Ahora, Renault prepara una transformación que podría cambiar por completo su futuro. La próxima generación, prevista para 2028, buscará recuperar protagonismo frente a referencias como el Volkswagen Golf.
Renault quiere que el próximo Mégane vuelva a tener una personalidad propia. El actual E-Tech eléctrico apostó por una carrocería elevada, a medio camino entre un compacto tradicional y un crossover. Sin embargo, la marca trabaja en un diseño más bajo, equilibrado y elegante. El fabricante tampoco pretende recuperar directamente la estética de sus modelos históricos, como ha hecho con el Renault 5. Su intención es desarrollar un compacto moderno y con una imagen más atemporal.
Renault ya trabaja en el próximo Mégane
La transformación comenzará por una plataforma completamente nueva. Renault utilizará la arquitectura RG EV Medium 2.0, desarrollada para sus futuros vehículos electrificados. Esta base permitirá reducir peso, simplificar componentes y mejorar el aprovechamiento del espacio. También servirá para las próximas generaciones del Renault Scénic y del Rafale eléctrico. La marca busca reducir los costes de fabricación sin renunciar a la tecnología.
El cambio mecánico más importante estará en la posición del motor eléctrico. Mientras el Mégane actual utiliza tracción delantera, su sucesor trasladará el propulsor al eje trasero. Philippe Brunet, responsable tecnológico de Renault, explicó a Auto Express las dificultades que planteaba la configuración anterior. La nueva distribución debería favorecer el comportamiento dinámico y ofrecer mayor libertad a los diseñadores.
Hasta 1.400 km de autonomía combinada
Renault también prepara un salto importante en autonomía. La nueva plataforma está concebida para alcanzar hasta 750 kilómetros en las versiones completamente eléctricas, según los objetivos anunciados por la compañía. Además, contempla configuraciones eléctricas de autonomía extendida, conocidas como E-REV, que podrían llegar a 1.400 kilómetros combinando batería y generador de combustión. Em todo caso, estas cifras representan objetivos de desarrollo, no prestaciones homologadas del futuro Mégane.
Las prestaciones también podrían mejorar considerablemente. Las previsiones apuntan a versiones con aproximadamente 275 CV y 350 Nm, frente a los 220 CV del Mégane E-Tech actual. Renault también estudia configuraciones de tracción integral. Mientras tanto, el modelo vigente ha actualizado su oferta de baterías, con una opción LFP de 67 kWh que eleva su autonomía homologada hasta 467 kilómetros.
