No es que sea precisamente ningún secreto que, pese a que es más que evidente que en el futuro van a ser los coches eléctricos los que dominan las carreteras a nivel mundial, el proceso de transición hacia este tipo de coches no está siendo precisamente fácil para las marcas que están apostando deliberadamente por ellos.
Los argumentos de aquellos que están en contra de los eléctricos no son pocos, y en muchos casos no dejan de ser tan convincentes que provoca que, por ejemplo, al menos en España, la cuota de este tipo de coches sea muy menor despertar que tienen en India modelos que siguen contando con motores de combustión tradicional.
Uno de los principales argumentos en contra de los eléctricos es que, si bien es cierto que el coste de su mantenimiento es con el respecto a los modelos de combustión, las baterías, uno de los elementos más caros de estos coches, se acaban degradando con el tiempo, por lo que es más que probable que, aquellos conductores que quieran tener un eléctrico durante muchos años, acaben por sustituirla más pronto que tarde.
El Tesla Model S con casi 2.000 km evidencia un problema serio
En este sentido, uno de los coches de referencia de los amantes de los eléctricos es una unidad en concreto del tesla Model S, el primer modelo que puso a la venta la marca líder en este tipo de coches hace ya mucho tiempo. No es otro que un Tesla Model S P85+ propiedad del alemán Hansjörg von Gemmingen-Hornberg, que no quiero ningún tipo de problema en compartir sus experiencias con un modelo que lleva, ojo, más de 1700 km a sus espaldas.
Como es lógico y como cabría esperar, después de tantísimos kilómetros este modelo ha tenido que cambiar hasta dos veces de batería, una pasados los 600.000 km y la segunda acabo de otros 550.000 km. No deja de ser lógico este tipo de reparaciones, pero lo que ha llamado especialmente la atención en cuanto a la experiencia relatada por este conductor es que, al menos su unidad, ha pasado por diferentes tipos de talleres para reparar hasta 11 veces su motor debido a un molesto ruido.
Haciendo una media, cabe destacar que, cada uno de los 11 motores que ha tenido esta unidad ha tenido una vida útil de unos 220.000 km, una cantidad de kilómetros que la inmensa mayoría de modelos con motores de combustión y diésel superan sin ningún tipo de problemas.
Y ante mente se trata de una unidad en concreto y de una unidad además muy especial, pero ello no significa que no se va a pasar por alto las ni más ni menos que 11 sustituciones de motor que ha tenido que realizar este propietario.