Es más que evidente que, teniendo en cuenta que los sistemas de seguridad actuales de los coches no tienen que ver con los que tenían hace unos años, los robos de automóviles tanto en nuestro país como en Europa se han visto reducidos desde hace un tiempo.
Eso no significa que algunos modelos en concreto de algunas marcas en concreto no sigan siendo algunas de las piezas más cotizadas de los ladrones de coches, especialmente entre los especialistas.
Cabe tener en cuenta, eso sí, que lo habitual entre los ladrones de coches es que, más allá de robar el coche en sí, buscar alguna pieza en concreto para luego venderla en el mercado negro y, como bien sabe por desgracia muchos en nuestro país, hay una pieza en concreto que cada vez se está convirtiendo más en el principal objetivo de los amantes de lo ajeno. Una pieza que contiene varios elementos que en el mercado negro pueden llegar a tener mucho valor.
El catalizador se ha convertido en la pieza más buscada entre los ladrones
Se trata del catalizador, una pieza que ayuda a reducir las emisiones de gases contaminantes del motor y que, de hecho, es una de las que han de pasar examen en la ITV. De esta forma, más allá de que es una pieza que evidentemente ayuda a que nuestro coche no sea tan contaminante, deberemos sí o sí volver a contar con él si nos lo han robado en el caso de querer superar la ITV sin ningún tipo de problema.
El motivo por el cual los álbumes han hecho del catalizador uno de sus principales objetivos es por qué dentro de él se pueden encontrar metales preciosos y semipreciosos como es el caso del paladio, el rodio y el platino. Metales que, una vez extraídos, pueden venderse en el mercado negro.
Evidentemente el precio de estos componentes en el mercado negro es lo que provoca que sean muchos los ladrones que tengan en este catalizador o no eso principales objetivos. Y es que por cada gramo de platino se pueden cobrar unos 30 euros, mientras que en el caso del paladio el precio unos 45 euros el gramo. Eso sí, dependiendo del tipo de pureza, estas cifras se disparan a los 100 y 500 euros.
Por otro lado, cabe destacar que, más allá de que sea una de las piezas más cotizadas por los ladrones, es una pieza que no es que sea precisamente barata. Como bien saben los que han tenido que instalar un nuevo catalizador, los precios de esta pieza rondan entre los 300 y los 700 € dependiendo del modelo, incluso más alto si se trata de algún modelo de gama premium.