Es de sobras conocido que, si bien es cierto que cogió a la inmensa mayoría de españoles por sorpresa, hace apenas unos días no fue otro que el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, el que anunció que adelantaba las elecciones generales en nuestro país, que se celebrarán el próximo 23 de julio.
Una decisión que ha provocado la suspensión del pleno del Congreso y que, a su vez, implica la paralización de todos los trámites parlamentarios. De esta forma decenas de leyes que se encontraban en tramitación están ahora en stand by, es decir, a la espera de que se forme un nuevo gobierno y que sigan adelante, algo que tan solo puede suceder con la formación de un nuevo gobierno y no ahora que se han suspendido los plenos del Congreso.
Y uno de los proyectos de ley que evidentemente ha quedado suspendido es el de ley de movilidad sostenible, un proyecto de ley en el que estaba incluida una medida que puede afectar, y mucho, a la circulación en las grandes ciudades.
Los peajes urbanos, suspendidos hasta la formación de un nuevo gobierno
Y esta medida no es otra que la de dar la posibilidad a los diferentes ayuntamientos en España de incluir un sistema ya sea de pago o a través de peajes por el cual se recaude cierta cantidad de dinero de aquellos coches que, sin cumplir con la normativa de emisiones, quieran circular por las zonas de bajas emisiones de estos núcleos urbanos.
La idea es que esta tasa penalice el uso de vehículos más contaminantes y, a la vez, potencie el uso de coches menos contaminantes para así encajar mejor en los marcos normativos que se están solicitando desde la Unión Europea.
Teniendo en cuenta que esta idea abre la puerta también a otras posibilidades que no sean tan solo los peajes urbanos. Así se apunta en el proyecto de ley, en la que se considera que el peaje se calcule tomando como referencia lo que hubiera pagado el vehículo si hubiera estado estacionado en aparcamientos públicos en lugar de estar circulando.
Será a partir del próximo 23 de julio, una vez se conozcan los resultados de las elecciones y, sobre todo, una vez se forme el nuevo Gobierno, cuando se sabrá si esta ley sigue adelante o no dependiendo de la voluntad del gobierno constituido. Lo que parece evidente es que los coches más contaminantes tienen cada vez un futuro más negro en las grandes ciudades en España.