Volvo siempre se ha caracterizado por ser una marca muy racional en todas y cada una de sus decisiones, entre otras cosas porque, por mucho que sea una marca premium y que por tanto tenga mayores márgenes de beneficios en cada uno de sus ventas, cuenta con rivales muy duros en Europa como es el caso del trío de marcas alemanas, es decir, BMW, Audi y Mercedes, por lo que no lo tiene fácil para triunfar en las carreteras del viejo continente.
Eso sí, en el fabricante sueco pueden presumir de ser uno de los fabricantes que más está apostando por la electrificación desde hace ya un tiempo y ser, además, uno de los que antes quiere poner fin a la era de la combustión en su catálogo y apostarlo todo a los eléctricos.
Dos buenos ejemplos de ellos son dos modelos que se han presentado recientemente y que apuntan a ser buena parte del motivo de alegría en cuanto a ventas por parte de Volvo, los SUV EX90 y EX30, siendo este último uno de los mejores modelos en cuanto a relación calidad precio de su categoría.
Sin embargo, lo que muchos seguramente no se esperaban es que volvió a apostar por intentar resucitar un tipo de carrocería que en los últimos años ha desaparecido prácticamente de las carreteras europeas precisamente debido al auge de los SUV.
Volvo apuesta por resucitar a los monovolúmenes
Y es que no es que sea precisamente ningún secreto que vuelvo va a poner a la venta un monovolumen 100 × 100 eléctrico, el EM90. Un modelo enorme en cuanto a sus dimensiones, con más de 5 m de largo y más de 2 m de ancho, que está pensado para el transporte de pasajeros y para familias que quieran viajar con todo el lujo y toda la tecnología disponible dentro del catálogo de la marca sueca, que no es poco.
Llama especialmente la atención su diseño, entre otras cosas porque, a falta de verlo en su presentación oficial, hace ya una semanas que se empezaron a filtrar imágenes procedentes de China en las que se puede apreciar como Volvo ha dado un cambio radical a su lenguaje de diseño, al menos en este modelo.
Tampoco se sabe nada de su apartado mecánico, pero como no deja de ser un modelo derivado del Zeekr 009, probable es que cuente con la misma mecánica y con la misma batería, en este caso un motor de 272 caballos de potencia y una batería que le permita tener más de 600 km de autonomía.
Pero dentro de unos meses cuando Volvo lo presentará oficialmente, pero lo que es evidente es que este modelo ha llamado ya mucho la atención meses incluso antes de que se conozca su versión final, algo que normalmente suele ser buena señal.