No es que sea ningún secreto que los motores diésel no pasa precisamente por su mejor momento. Y es que, si bien es cierto que hace unos años este tipo de coches podía presumir de ser la mayoría nuestro país, entre otras cosas porque necesitaban de un combustible más eficiente y a la vez más barato, hoy en día la cuota de mercado de este tipo de coches ha caído muchísimo a raíz del auge de los híbridos, un tipo de motores que prometen también bajo consumo pero que no tienen las restricciones que tienen los diésel.
Eso sí, cabe tener en cuenta que, si bien es cierto que son muchos fabricantes los que han optado por descartar definitivamente este tipo de motores de su gama, son muchos también los que siguen apostando por él, entre otras cosas porque saben muy bien que a los motores de combustión les quedan aún varios años por delante, y que los diésel, por mucho que no tengan el éxito que tenían hace un tiempo, van a seguir teniendo su cuota de mercado.
Por otro lado, cabe destacar también que, más allá de los motores que funcionan con el diésel clásico, en los últimos tiempos han llegado al mercado también nuevas opciones para darle una segunda vida a este combustible, entre ellas el biodiésel, un nuevo tipo de combustible que se está implantando poco a poco en nuestros carreteras.
El biodiesel llega a España de la mano de Repsol,
Está haciendo de la mano de Repsol, que ya está implantando este nuevo combustible de momento tan solo en dos gasolineras en nuestro país, una en Madrid y otra en Barcelona. Apuntan desde la empresa que la idea es ir poco a poco ampliando las gasolineras en las que ofrezcan este nuevo combustible que, eso sí, al menos de momento, está dirigido tan solo a conductores profesionales.
En este sentido, apunta también en la petrolera española que su intención no es otra que la de acabar abriendo también la venta de este nuevo biocombustible a los clientes particulares.
Uno de principales puntos a favor de este combustible en comparación con el diésel tradicional es que este biodiésel es de origen vegetal y nace a partir de grasas animales, vegetales usados, residuos agrícolas y forestales y, además, se obtiene a partir de CO2 capturado e hidrógeno renovable, por lo que su huella medioambiental es mucho menor respecto a otros combustibles.
Deja de extrañar entonces que, a diferencia de lo que muchos anticipaban hace un tiempo, los motores diésel siguieran estando muy presentes en nuestras carreteras durante muchos años gracias a esta novedad.