Ford está basando la inmensa mayoría de su éxito en nuestro país en dos modelos: el Kuga y el Puma. Dos modelos que, como bien saben los que están interesados en cada uno de ellos, pertenecen a dos segmentos diferentes. Mientras que el Kuga puede presumir de ser el SUV de tamaño compacto de la marca americana, el Puma hace lo mismo en un segmento inferior, el de los SUV urbanos.
En este sentido, los dos modelos pueden presumir de estar en dos de los segmentos que más han crecido en los últimos tiempos, entre otras cosas porque cada vez son más los que dejan de lado los compactos y los utilitarios tradicionales, una de las carrocerías que más alegrías había dado a las diferentes marcas en el mercado español, para optar por SUV de tamaño urbano o SUV de tamaño compacto.
Evidentemente, la principal preocupación de la marca no es que los dos modelos luchen entre sí, sino conseguir que cada uno de ellos tenga una mayor cuota de mercado en sus respectivos segmentos, entre otras cosas porque también son dos de los segmentos más competitivos en España.
El Ford Puma se acerca a las ventas del Kuga
Las ventas totales de estos dos modelos en España no es que sea precisamente enorme. Mientras que el Puma ocupa la posición 37 en nuestro país con 7.032 matriculaciones, el Kuga ocupa la posición 34 con 7.686 ventas, es decir, una diferencia de poco más de 600 matriculaciones a favor del SUV de mayores dimensiones.
El problema para el Kuga es que, como bien saben en la marca, el Puma está logrando cada vez mejores cifras de ventas en nuestro país, entre otras cosas porque, si bien es cierto que tiene un tamaño inferior y, por lo tanto, menor habitabilidad y menor capacidad de carga, es un modelo que por calidad no tiene nada que envidiar a su hermano mayor.
Y una de las principales razones para que esto suceda es que la diferencia entre estos dos modelos es de casi 6.000 €. Mientras que la versión más básica del Puma parte desde los poco más de 24.000 €, el Kuga hace lo propio desde los poco más de 30.000 €. Además, hay que tener en cuenta que el Puma llega de serie con un sistema de microhibridación ligera, lo que le permite, al contrario de lo que ocurre con su hermano mayor, lucir la etiqueta ECO de la DGT desde su versión más básica.