La relación entre el equipo Gresini y los hermanos Márquez atraviesa su momento más delicado. Nadia Padovani, máxima responsable de la estructura italiana, no oculta su malestar tras encadenarse dos decisiones que han golpeado directamente al proyecto deportivo que ha liderado en los últimos años. Primero fue la salida de Marc Márquez; ahora, todo apunta a que Álex Márquez seguirá el mismo camino.

Gresini apostó fuerte por ambos en momentos clave de sus trayectorias. En el caso de Marc, la escudería le ofreció un entorno competitivo y estabilidad cuando necesitaba relanzar su carrera. El resultado fue inmediato: rendimiento sólido, protagonismo constante y una plataforma que le permitió volver a situarse en el foco del campeonato antes de dar el salto a un equipo oficial.

La salida del ocho veces campeón dejó un vacío difícil de gestionar. Más allá del impacto deportivo, el movimiento se interpretó internamente como una ruptura abrupta de un proyecto que había funcionado para ambas partes. No es ningún secreto que en Gresini se sintieron sorprendidos por la rapidez con la que se cerró aquella etapa.

De la marcha de Marc al posible adiós de Álex

Cuando Marc puso rumbo a un proyecto de fábrica, Gresini mantuvo su apuesta por Álex Márquez como pieza central. El equipo volcó recursos técnicos y confianza en el menor de los hermanos, construyendo una estructura a su alrededor con la intención de consolidar resultados a medio plazo.

Àlex Márquez i Marc Márquez   Instagram
Àlex Márquez i Marc Márquez Instagram

Sin embargo, el escenario vuelve a repetirse. Las informaciones que sitúan a Álex en la órbita de KTM para próximas temporadas han reavivado el malestar en la dirección del equipo italiano. La sensación interna es clara: tras haber dado respaldo total a ambos pilotos, ninguno permanecerá en la estructura.

Cabe destacar que Gresini ha ofrecido visibilidad, competitividad y estabilidad a los Márquez en momentos estratégicos. La marcha consecutiva de los dos hermanos se interpreta como un golpe a la continuidad del proyecto, que había encontrado en ellos una referencia mediática y deportiva de primer nivel.

Un proyecto obligado a reinventarse

El enfado de Nadia Padovani no responde únicamente a una cuestión emocional. La planificación deportiva de un equipo independiente exige previsión y confianza mutua. Perder primero a Marc y, previsiblemente, también a Álex obliga a replantear la hoja de ruta en un mercado cada vez más competitivo.

Por otro lado, la estructura italiana ha demostrado capacidad para reinventarse en el pasado. Gresini ha sabido detectar talento y maximizar recursos incluso frente a equipos oficiales con mayor presupuesto. Aun así, la doble salida supone un desafío estructural evidente.

La etapa de los hermanos Márquez en Gresini quedará como un capítulo relevante en la historia reciente del equipo. Pero también como un periodo que termina con cierta sensación de desilusión en la dirección. Tras haberles dado todo a nivel deportivo, la estructura italiana asume ahora que ambos seguirán caminos distintos, dejando atrás un proyecto que apostó decididamente por ellos.