Como bien saben en Renault, y como bien saben también en todas y cada una de las marcas de peso en Europa y en los principales mercados a nivel mundial, los motores eléctricos están llamados a ser los verdaderos protagonistas dentro de unos años.
Sin embargo, conscientes del peso que van a tener este tipo de mecánicas en un futuro no muy lejano, todos y cada uno de los fabricantes están empezando ya a llevar a cabo un proceso de transición entre los modelos con motores de combustión y los modelos 100 × 100 eléctricos.
Cada fabricante lo está haciendo a su manera, con algunos volcándose mucho más que otros en los eléctricos o algunos decidiendo apurar al máximo las ventas de todos y cada uno de sus modelos de combustión. En el caso de Renault, la marca francesa se queda en un término medio, apostando por los modelos eléctricos pero, su vez, intentando potenciar aún las ventas de los modelos de combustión que tienen muy buena salida, especialmente en Europa.
El Renault Megane R.S., un modelo que dice adiós con una edición especial
Eso sí, lo que es común en la inmensa mayoría de marcas es el hecho de que muy pocas están apostando por trabajar en nuevas generaciones de modelos actualmente de combustión. Al menos en nuevas generaciones que sigan apostando todo a ofertas mecánicas tradicionales.
Por otro lado, cabe destacar que el hecho de que se está dejando de contar con los motores de combustión está propiciando que, como bien saben y lamentan los amantes de los modelos deportivos, la inmensa mayoría de marcas que solían contar con una versión deportiva en algunas de sus modelos están dejando de contar con ellas.
Un buen ejemplo de ello es el Renault Megane, cuya versión más deportiva, el RS, uno de los modelos más atractivos hasta hace muy poco dentro de un segmento que a su vez está perdiendo peso, acaba de estrenar una edición especial llamada Ultimate, una edición especial que evidentemente va a ser la sentencia de este modelo.
Las normativas de emisiones y el hecho de que este modelos cuenten cada vez con menos ventas en Europa ha provocado que la marca, que ha derivado ahora todas las versiones deportivas a las nuevas son marca Alpine, haya optado por dejar de contar con la versión RS de su Megane, un modelo que a su vez se va a convertir en una opción 100 × 100 eléctrica. Un adiós que, eso sí, teniendo en cuenta las tendencias actuales del mercado, era ya más que previsible.