Renault puede presumir de tener en su catálogo modelos que ya forman parte de la historia de nuestras carreteras. Y es que, siendo como es la marca francesa una de las más ‘veteranas’ en nuestro mercado, es más que lógico que algunos de sus modelos sean modelos con muchas ventas en los últimos años.
Seguramente el que mejor representa a la marca en España es el Clio, aunque en los últimos años modelos como el Captur también han ganado mucho peso. Eso sí, también es cierto que el cambio de tendencia en el mercado, el hecho de que los SUV sean modelos que cada vez cuentan con más adeptos está derivando en situaciones complicadas para modelos que hace unos años sí que tenían mucho peso.
Y el Renault Megane es el mejor ejemplo de ello. Cabe recordar que el Megane fue uno de los modelos de mayor éxito de la marca francesa en la década de los 90 y los 2000, pero hace ya unos años que cuenta cada vez con menos apoyo en nuestro mercado.
No es que el Megane haya pasado a ser un coche peor que el que era hace unos años, más bien todo lo contrario, es un modelo mejor en todos los sentidos. El problema en su caso es que, como les está pasando a otros compactos como el Seat León, el Peugeot 308 o el Opel Astra, el boom de los SUV ha implicado un bajón importante en cuanto a sus ventas.
El Renault Megane ya no es el súper ventas que era hace unos años
Y es que tan sólo hace falta echar un ojo a las ventas actuales de este Megane para darse cuenta de ello. Con tan sólo 280 matriculaciones en abril y un total de 1.271 ventas en lo que llevamos de año, este compacto francés ocupa una posición muy discreta en el ranking general: la 64. Una posición que, desde luego, no es precisamente la que en Renault querrían.
No es casualidad entonces que en la marca ya estén trabajando para darle una nueva imagen a su Megane. Una nueva imagen que ya ha sido anticipada con la versión cien por cien eléctrica, el denominado Megane E-Tech que, como bien saben los que tienen en mente hacerse con uno de ellos, se aleja de la de los compactos tradicionales y se acerca mucho más a la de los SUV.
Saben en el fabricante que, por mucho que los compactos no hayan sufrido de forma tan directa y evidente como las berlinas el tremendo éxito de los SUV, los años gloriosos de su Megane son ya parte del pasado, y lo mejor que pueden hacer, y que ya están haciendo, es renovar un modelo que tuvo un impacto bestial en el mercado español pero que ahora es ya un modelo muy secundario tanto en nuestras carreteras como en las del resto de Europa, el que había sido su mejor terreno de juego.