Durante años, Mercedes y Audi han sido dos de las referencias para quienes buscaban un SUV premium. Sin embargo, cada vez son más los conductores que amplían el abanico de opciones y descubren que existen alternativas capaces de ofrecer un nivel de calidad muy elevado sin disparar el presupuesto. Una de ellas es el Mazda CX-60, un modelo que ha cambiado la imagen de la marca japonesa.
El CX-60 representa el salto definitivo de Mazda hacia un posicionamiento más exclusivo. Su diseño elegante, un habitáculo repleto de materiales de gran calidad y un comportamiento muy refinado lo sitúan entre los SUV más interesantes de su categoría. A ello suma unas dimensiones generosas, con 4,745 metros de longitud, una batalla de 2,870 metros y un enorme maletero de 570 litros, que puede alcanzar 1.726 litros con los asientos traseros abatidos.

Dos versiones mecánicas a elegir
La gama arranca con una mecánica especialmente llamativa. Se trata de un motor diésel de 3.3 litros asistido por tecnología microhíbrida, una combinación poco habitual en el mercado actual. Desarrolla 200 CV y 450 Nm de par, se asocia a una transmisión automática de ocho velocidades y a tracción trasera. Completa el 0 a 100 km/h en 8,4 segundos, alcanza 212 km/h y homologa un consumo medio de solo 5,3 l/100 km. Además, disfruta de la etiqueta ECO de la DGT.
El acabado Prime-Line, disponible desde 53.903 euros, ya ofrece una dotación muy completa. Incorpora llantas de aleación de 18 pulgadas, faros LED con lavafaros, cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, navegador, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, sistema Mazda Connect, ocho altavoces, alarma antirrobo, sensores de aparcamiento traseros y asistentes como el control de ángulo muerto con alerta de tráfico posterior.

Diseño, equipamiento y tecnología premium
Quienes buscan un mayor nivel de prestaciones pueden optar por la versión híbrida enchufable. En este caso, un motor de gasolina 2.5 e-Skyactiv trabaja junto a un propulsor eléctrico para desarrollar una potencia conjunta de 327 CV y 500 Nm. Gracias a una batería de 17,8 kWh, puede recorrer hasta 63 kilómetros en modo eléctrico. Acelera de 0 a 100 km/h en solo 5,8 segundos, alcanza 200 km/h y homologa un consumo combinado de apenas 1,5 l/100 km con la batería cargada.

Esta variante parte de 57.299 euros y añade el acabado Exclusive-Line, que incorpora llantas de 20 pulgadas, acceso sin llave, Head-Up Display, asientos delanteros y volante calefactados, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, nuevas molduras interiores de tacto suave, una firma luminosa LED específica y salidas de ventilación para las plazas posteriores.