No es que sea precisamente ningún secreto que el Mercedes es una de las marcas mejor valoradas a nivel mundial. Y no lo es tan solo precisamente porque sus modelos pueden presumir de ser algunos de los coches más lujosos del mercado, especialmente los de las gamas más altas, sino porque la marca de la estrella de plata siempre ha intentado también ser una de las más innovadoras lo que se refiere a tecnología aplicada a la industria del automóvil.
En este sentido, tal y como ocurre con otros fabricantes de mucho peso entre las premium, es de sobras conocido que muchas de las tecnologías innovadoras de Mercedes acaban siendo habitual es en otro tipo de marcas al cabo de unos años, evidenciando que la propuesta tecnológica de los de la estrella de plata suele ser sinónimo de éxito.
Y una de las tecnologías en las que más está trabajando la marca alemana es la de la conducción autónoma, algo que de momento se sigue viendo muy lejos para la inmensa mayoría de conductores a nivel mundial pero que está llamada ser una de las tecnologías dominantes en las próximas décadas.
La conducción autónoma de Mercedes es una de las más punteras
Teniendo en cuenta que esta tecnología permite que el coche se conduzca solo, y que existen diferentes grados de conducción autónoma dentro de esta tecnología, la seguridad no deja de ser el elemento más importante dentro de esta innovadora tecnología. Es por eso que todas y cada una de las marcas que están apostando por ella han de someter a infinidad de pruebas a todos y cada uno de los modelos que cuentan con ella.
En el caso de Mercedes, ha sido la propia marca alemana la que ha reconocido que hace apenas unos días ha recibido el OK por parte de las autoridades chinas para probar el nivel de conducción autónoma tres en la capital de uno de los mercados más potentes dentro de la industria.
De momento esta tecnología tan solo está disponible en dos de los modelos más importantes para la marca, el Clase S y el Clase E, dos berlinas de lujo que no están precisamente pensadas para la inmensa mayoría de conductores, sino para aquellos que buscan lo último en tecnología y están dispuestos a pagar un alto precio.
Así, Mercedes podrá realizar una serie de interesantes pruebas de esta tecnología en el mercado chino para, si los resultados son satisfactorios, podría empezar a implementar esta tecnología en todos aquellos mercados que, eso sí, se lo permitan a nivel de regulación y normativa.