En Mercedes saben muy bien, entre otras cosas porque los alemanes fueron una delas marcas que antes apostaron por ellos, que los SUV centran ahora la gran mayoría de batallas en el mercado, también de los premium.
Con las berlinas y los familiares ya casi enterrados en muchos casos, este tipo de carrocería es la tendencia actualmente en España y en Europa, de ahí que todas y cada una de las marcas opten por ellas.
En el caso de Mercedes, son varios los modelos que tienen mucho éxito en nuestro país. Sin embargo, también lo es que no todos los SUV cuentan con la misma aceptación en nuestras carreteras, y que en muchos casos, pese a ser modelo muy interesantes, son SUV que no tienen mucho éxito.
Un buen ejemplo de ello es el Mercedes GLB, un SUV que se queda a medio camino entre los exitosos GLA y GLC y que, pese a ser un modelo muy a tener en cuenta (pese a ser compacto puede tener hasta 7 plazas), estar entre estos dos modelos de referencia le está jugando una mala pasada.
El Mercedes GLB no arranca en ventas en España, donde muchos prefieren al GLA
Está en tierra de nadie, porque no cuenta con el dinamismo y la estética del tan bien valorado GLA ni cuenta con la habitabilidad y el espacio del GLC. De hecho, a diferencia de estos dos modelos, especialmente el SUV más compacto de la marca, el GLB no suele aparecer en la lista de los top 100 más vendidos en España. Y el precio tiene buena culpa de ello.
Como vemos en quecochemecompro.es, la versión más básica de este GLB, que llega con el mismo motor que el GLA, parte desde los 41.107 euros, un precio muy top teniendo en cuenta que no deja de ser un Mercedes y que llega más que bien dotado de serie.
Sin embargo, el GLA, uno de los más vendidos de la marca, tiene un precio de partida, como vemos también en el citado medio, de 38.375 euros ahora. La diferencia de precio, teniendo en cuenta que los dos llegan con el mismo motor, un gasolina 1.3 de 136 caballos de potencia, y la imagen más deportiva del GLA está provocando que muchos dejen de lado a un GLB que tampoco consigue robarle ventas a su ‘hermano mayor’, el GLC.