Con la llegada del coche eléctrico, muchos conductores han cambiado de tecnología, pero no de hábitos. Y ahí es donde aparece uno de los errores más comunes. Los mecánicos y especialistas en movilidad eléctrica lo repiten cada vez con más insistencia.

Hay un gesto muy concreto que está reduciendo la autonomía más de lo que imaginas. Y lo haces casi sin darte cuenta.

El gran error: acelerar como si fuera un coche de combustión

En este sentido, el problema está en la forma de acelerar. Y es que muchos conductores siguen pisando el acelerador con la misma intensidad que en un coche tradicional, buscando respuesta inmediata. Pero en un eléctrico, eso cambia todo. La entrega de potencia es instantánea, lo que provoca aceleraciones mucho más bruscas si no se controla el pie. Y ese exceso tiene consecuencias directas sobre la batería.

Waylet es una aplicación muy interesante si tienes un vehículo eléctrico
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Cada acelerón supone un pico de consumo muy elevado. Además, genera calor en el sistema, algo que los coches eléctricos intentan evitar constantemente para proteger la batería. De este modo, no solo se gasta más energía, sino que también se reduce la eficiencia general del vehículo. El resultado es claro. Menos autonomía de la esperada.

Conducción suave: la clave real para ahorrar batería

A partir de ahí, la solución no está en el coche, sino en la conducción. Los mecánicos insisten en adoptar un estilo más progresivo, evitando aceleraciones agresivas y manteniendo un ritmo constante. La diferencia es notable. Una conducción suave permite aprovechar mejor la energía, reduce el estrés térmico de la batería y alarga la distancia que puedes recorrer con cada carga.

Además, facilita el uso de la frenada regenerativa. Al anticipar las frenadas y soltar el acelerador con tiempo, el coche recupera energía y la devuelve a la batería, algo que se pierde completamente si se conduce de forma brusca.

De este modo, pequeños cambios en la forma de conducir tienen un impacto directo en la autonomía. Así pues, en un coche eléctrico, no se trata de correr más, sino de ser más eficiente. Porque cada acelerón innecesario no solo desgasta la batería… también acorta cada trayecto mucho más de lo que parece.