Quien busque un SUV de calidad premium, con un diseño que no deje a nadie indiferente, y con la fiabilidad que caracteriza a las marcas japonesas, tiene que saber que hay vida más allá de Toyota. Y en Mazda tienen modelos en su catálogo que son absolutamente impresionantes, como es el caso del CX 80, un coche que se merece todo el reconocimiento que tiene. Y es una opción ideal para las familias, gracias a su enorme tamaño.
Es grande, al límite de los cinco metros, y con sus líneas suaves y elegantes parece incluso más compacto. El interior no busca ser el más llamativo, y defiende la elegancia en la simplicidad y la sofisticación, con una combinación de texturas que no le pueden quedar mejor. Lo más sorprendente es que cuenta con seis plazas, así que prácticamente hablamos de una furgoneta pero con diseño SUV, y cuenta con una pantalla de 12,3” para la instrumentación y otra en la parte central para la multimedia.
Pero esto no significa que haya renunciado a un maletero, que a pesar de no ser el más grande, tiene unos aceptables 258 litros de capacidad. Tiene dos opciones distintas para la motorización, ambas híbridas, pero una con gasolina y la otra con diésel. La primera entrega una potencia de 327 CV, con un par máximo de 500 Nm, y que llega a una velocidad máxima de 195 kilómetros por hora. La otra se queda en 302 CV, y tiene un consumo de combustible más elevado. Ambas posibilidades son de tracción total y con un cambio automático de ocho velocidades.
El Mazda CX-80 está disponible a partir de 60.444 euros
Lógicamente, después de comprobar todo lo que ofrece, es normal que el Mazda CX-80 no sea el coche más barato del mercado. Pero, de todas maneras, pensamos que los 60.444 euros que cuesta es una cifra que merece mucho la pena invertir.
