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Honda siempre ha tenido algo de marca tapada en Europa. Mientras otros fabricantes concentran titulares y campañas publicitarias gigantescas, la firma japonesa suele trabajar en silencio. Sin hacer demasiado ruido. Sin embargo, esa discreción le ha permitido construir una reputación envidiable en aspectos como la fiabilidad, la calidad de fabricación y la eficiencia mecánica. Y precisamente sobre esos pilares se apoya el nuevo Honda ZR-V.

No es el SUV más vendido del mercado. Tampoco el más conocido. Pero sí uno de esos coches que convencen cuando se analizan todos los detalles. En una categoría dominada por modelos como el Toyota RAV4, el Kia Sportage, el Nissan Qashqai o el Mazda CX-5, el ZR-V intenta abrirse camino apostando por una receta muy japonesa: calidad antes que artificio.

Honda ZR-V

Fiabilidad japonesa y diseño muy atractivo

Su diseño transmite equilibrio. No busca llamar la atención con formas exageradas ni soluciones extravagantes. Es elegante. Moderno. Y suficientemente deportivo para resultar atractivo. Además, sus 4,568 metros de longitud le permiten ofrecer una presencia notable en carretera sin llegar a resultar aparatoso en ciudad. El interior sigue la misma filosofía. Todo está donde debe estar. Todo parece pensado para durar.

Y en cuanto a precios, la gama arranca a partir de 38.750 euros al contado o 37.950 euros financiados. No es una ganga. Tampoco pretende serlo. Su objetivo es otro. Ofrecer un producto sólido, bien construido y preparado para recorrer cientos de miles de kilómetros sin sobresaltos.

En el apartado mecánico, Honda hace alarde de un bloque muy fiable y eficiente. Toda la oferta gira alrededor de una mecánica híbrida HEV formada por un motor de gasolina de 2.0 litros y dos motores eléctricos. El sistema desarrolla 184 CV y destaca por una suavidad de funcionamiento que pocos rivales consiguen igualar.

Honda ZR-V

184 CV y máxima eficiencia

Las prestaciones son más que suficientes para cualquier uso familiar. Completa el 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 173 km/h. Pero lo realmente interesante es su eficiencia. Homologa un consumo medio de apenas 4,8 litros cada 100 kilómetros, una cifra que explica por qué muchos compradores que miran al Toyota RAV4 terminan incluyendo también al ZR-V en su lista de candidatos.

Otro aspecto que juega a su favor es el equipamiento. Desde el acabado Elegance incorpora elementos que muchos rivales reservan para versiones superiores. Hay llantas de 18 pulgadas, climatizador automático dual, asientos delanteros calefactables, acceso sin llave, pantalla multimedia de 9 pulgadas, compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay, además de numerosos asistentes de conducción.