El terremoto pone a prueba el nuevo vínculo EE. UU.-Venezuela: Trump congela sanciones y envía rescate

Estados Unidos ha anunciado la suspensión temporal de las sanciones a Venezuela y un paquete de ayuda de 150 millones de dólares después del doble terremoto que ha sacudido el país. La decisión llega en plena emergencia humanitaria y en un contexto político especialmente delicado para el gobierno de Delcy Rodríguez.

Washington ha activado una respuesta que incluye ayuda económica, equipos de búsqueda y rescate, apoyo logístico militar y autorizaciones especiales para facilitar vuelos humanitarios y operaciones de carga de emergencia. Según el Departamento de Estado, 50 millones de dólares se destinarán a organizaciones humanitarias sobre el terreno, mientras que los 100 millones restantes irán a un fondo conjunto de la ONU.

Trump defiende una respuesta rápida

Donald Trump aseguró en Truth Social que Estados Unidos estaba "preparado, dispuesto y capacitado para ayudar" y que había ordenado a todas las agencias del Govern actuar "con rapidez". Al día siguiente, el presidente estadounidense volvió a referirse a Venezuela y remarcó que, a pesar del "terremoto terrible", Washington ayudará al pueblo venezolano.

La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, agradeció el gesto y aseguró que miembros de la Administración estadounidense habían mantenido contacto constante con las autoridades del país para ofrecer apoyo ante la tragedia. También el secretario de Estado, Marco Rubio, expresó su pésame por los muertos y heridos y destacó el trabajo de los equipos de rescate. Rubio avanzó el despliegue de equipos especializados de búsqueda y rescate procedentes del condado de Fairfax, en Virginia, y de Los Ángeles, en California. "La necesidad más inmediata ahora mismo son las tareas de búsqueda y rescate", subrayó.

Ayuda humanitaria y despliegue militar

El Pentágono ha enviado al mayor general de los Marines Kevin J. Jarrard para coordinar las operaciones sobre el terreno, en un despliegue que incluye el Comando Sur de Estados Unidos y la llegada prevista de los buques USS Fort Lauderdale y USS Billings frente a las costas venezolanas.

El Departamento del Tesoro, dirigido por Scott Bessent, ha anunciado que la suspensión de sanciones estará vigente hasta el 23 de octubre y permitirá operaciones vinculadas directamente a la ayuda humanitaria. La medida facilitará transferencias de fondos, vuelos chárter, transporte de equipos de rescate, entrada de material médico y servicios aeroportuarios relacionados con las misiones de socorro.

La situación en el país continúa siendo crítica, ya que según el último balance del Govern venezolano recogido en el material facilitado, hay 920 muertos y 3.360 heridos.