Europa arde bajo una ola de calor histórica que lleva a hospitales y ciudades al límite

Europa vive una de las olas de calor más severas registradas hasta ahora en el continente. Las temperaturas extremas han batido récords en varios países, han tensionado los servicios sanitarios y han obligado a suspender clases, festivales, actividades deportivas y visitas turísticas en plena emergencia climática.

El episodio ha afectado una amplia zona de Europa, con valores entre 5 y 12 grados por encima de la media de junio en países como Francia, Alemania, Italia, España y el sur de Inglaterra. En algunos puntos, los termómetros han superado los 40 grados, mientras que las noches tropicales han impedido que la población vulnerable se recuperara del estrés térmico acumulado durante el día.

Hospitales al límite

En Francia, los servicios de urgencias están desbordados por el aumento de ingresos vinculados a las altas temperaturas. Philippe Juvin, jefe del servicio de emergencias del hospital Georges Pompidou de París, ha descrito a la CNN "una situación extremadamente grave", con "los pasillos llenos de pacientes", sobre todo gente mayor, pero también personas de entre 50 y 60 años con "hipertermias muy fuertes". En el Reino Unido, la presión también ha llegado al sistema hospitalario. La doctora Hilary Williams, vicepresidenta del Royal College of Surgeons, ha advertido que el NHS está "al límite". Las urgencias han recibido más casos de insolación, deshidratación y complicaciones respiratorias y cardiovasculares.

Los balances recogidos apuntan a un coste humano grave, todavía pendiente de consolidar. España aparece como el país más afectado, con 212 muertes atribuibles a las altas temperaturas en cuatro días. En Francia se han reportado 58, en Alemania 20 y en Italia 5. También se han registrado muertes en el Reino Unido por problemas cardíacos y respiratorios graves. En Francia, además, se han contabilizado más de 40 ahogamientos relacionados con intentos de refrescarse en playas, ríos y piscinas.

El papel del cambio climático

Según el análisis del World Weather Attribution, una ola de calor de esta intensidad habría sido "prácticamente imposible" hace solo unas décadas sin el cambio climático provocado por la actividad humana. Los investigadores señalan que, con una atmósfera más cálida, los mismos patrones meteorológicos generan hoy temperaturas mucho más extremas que en el pasado. "Los científicos ya parecemos un disco rayado. Publicamos valoraciones similares año tras año sobre temperaturas extremas cada vez más altas. Sí, esta ola de calor es cambio climático; sí, tenemos las soluciones; pero no las estamos implementando lo suficientemente deprisa", ha afirmado Friederike Otto a la CNN, catedrática de Ciencias del Clima del Imperial College de Londres y cofundadora del WWA.

El estudio también concluye que las temperaturas nocturnas extremas son ahora mucho más probables que durante grandes episodios anteriores, como el de 2003. Theodore Keeping, investigador asociado del Imperial College de Londres y coautor del informe, ha sido contundente: "Este episodio no habría sido posible en junio sin el cambio climático. Y las temperaturas máximas nocturnas de tres días no habrían sido posibles en ninguna época del año sin el cambio climático".

Ciudades poco preparadas

El calor ha alterado el funcionamiento normal de muchas ciudades europeas. Varios países han cerrado escuelas, cancelado actos públicos y modificado servicios de transporte. En Bélgica, las altas temperaturas han provocado afectaciones ferroviarias, mientras que en los Países Bajos se ha declarado por primera vez una alerta roja por calor.

Los expertos alertan de que Europa continúa poco adaptada a episodios de esta magnitud. Muchas viviendas, escuelas, hospitales y sistemas de transporte fueron diseñados para un clima más frío. En las ciudades, el efecto isla de calor hace que las temperaturas sean más altas durante el día y que el enfriamiento nocturno sea más lento. Los climatólogos avisan de que, si las emisiones de gases de efecto invernadero no se reducen rápidamente, estos episodios pueden dejar de ser excepcionales. Simon Stiell, secretario ejecutivo del Convenio de Cambio Climático de la ONU, lo ha resumido así: "El calor extremo está batiendo récords en toda Europa, y la ciencia es muy clara al respecto: el cambio climático avanza sin control, causado por la adicción mundial a la quema de carbón, petróleo y gas".