Es de sobras conocido que la movilidad ha cambiado mucho en los últimos años, especialmente desde la entrada al juego de los patinetes eléctricos, un tipo de transporte cada vez más popular, especialmente en las grandes ciudades de nuestro país.

Este sentido, si bien es cierto que algunos pueden ver este tipo de patinetes eléctricos como un simple juguete o una diversión, desde la dirección General de tráfico dejar muy claro que es mucho más. De hecho, estos patinetes eléctricos forman parte de la categoría denominada Vehículo de Movilidad Personal (VMP).

Tal y como se apunta en el Reglamento General de Vehículos, se denomina VMP al vehículo de una o más ruedas dotado de una única plaza y propulsado exclusivamente por motores eléctricos, con baterías de hasta 100 VCC y con un cargador integrado de hasta 240 VCA de entrada.

Algunos cambios a partir de 2024

Lo que evidentemente no va a cambiar en este recién iniciado 2024 es que los VMP tendrán  prohibida su circulación por travesías, vías interurbanas y autopistas y autovías, así como por túneles urbanos.  Por otro lado, aunque piensa mayoría de los conductores de este tipo de vehículos no se toman en serio esta norma,, también está prohibida la circulación por las aceras en ámbito urbano.

Uno de los cambios importantes a partir de este mes de enero es que, como han apuntado desde la DGT, únicamente se podrán comercializar aquellos vehículos de movilidad personal certificados. El argumento de la DGT en este sentido es que se trata de una medida pensada para aumentar “la seguridad vial y la protección al conductor de este tipo de vehículos, así como la del resto de usuarios de la vía”. 

 

Otro cambio que podría entrar en vigor es el de la posible obligación de utilizar casco cuando se utilicen este tipo de vehículos, aunque en este caso la DGT debería ponerse de acuerdo con los diferentes ayuntamientos de nuestro país.

Lo que es evidente es que, viendo el aumento de popularidad de este tipo de vehículos, desde las diferentes autoridades están poniendo las pilas para regular su uso, entre otras cosas porque ya habido varias situaciones en las que ha ocurrido alguna desgracia.