No es que sea precisamente ningún secreto que, si bien es cierto que la inmensa mayoría de los coches matriculados actualmente en nuestro país son coches que funcionan con motores de combustión, son muchos los conductores que desde hace años estaba costando por motores diésel.
Es de sobra conocido que este tipo de carburante es un carburante mucho más eficiente que la gasolina y que, además, históricamente ha estado de forma habitual por debajo en cuanto a precio respecto a la gasolina. Es por eso que la mayoría de conductores que utilizan el coche a diario para realizar una buena cantidad de kilómetros acaban siempre optando por un coche con un motor diésel antes que con un coche con un motor de gasolina.
Sin embargo, en los últimos meses se ha producido precisamente algo que no había ocurrido nunca: el precio del diesel ha llegado estar incluso por encima del de la gasolina. Han sido muchos los factores que influyeron en este sentido, especialmente el inicio de la guerra en Ucrania. De hecho, fue apenas una semana más tarde del inicio de la guerra, eso a finales de marzo del pasado 2022, cuando el precio del diésel ya superó en nuestro país los 1,5 euros, algo que no había sido muy habitual.
El diésel vuelve a recuperar sus precios habituales
Pero lo peor es que, si ya muchos se llevaron las manos a la cabeza al ver que el día se le había superado esta cantidad, durante los meses siguientes tanto el precio de este carburante como el de la gasolina se dispararon, llegando a su pico más alto en el pasado mes de junio, superando los dos casos los 2 euros por litro.
Pues si con ello no fuera suficiente, fue a principios de agosto cuando, por primera vez en nuestro país, el precio del diésel llegó a estar más alto que el de la gasolina, una situación que se prolongó hasta principios del pasado mes de febrero cuando la gasolina volvió a ser un carburante más caro.
La tendencia actual va a la baja, y, como bien saben los que tiran un coche con un motor diésel, desde hace ya unos días es muy habitual encontrar precios por debajo de los 1.5 euros por litro en el precio de este carburante, un precio que ya entra dentro de la normalidad y de lo que era habitual antes del inicio de la guerra en Ucrania. Un respiro para unos conductores que, además, sabes muy bien que todo lo que rodea las emisiones de sus motores no es que les juegue precisamente muy a favor.