Es de sobras conocido que es uno de los principales motivos de preocupación de los conductores españoles, en especial aquellos que realizan muchos kilómetros al año, es el coste de la gasolina y del diésel. Entre otras cosas porque, a diferencia de lo que ocurría hace ya muchos años, cuando el precio de estos combustibles no variaba mucho, en los últimos tiempos los precios de la gasolina y el diésel han ido variando de forma constante, especialmente a raíz de la pandemia provocada por el coronavirus y, sobre todo, del inicio de la guerra entre Ucrania y Rusia hace ya dos años.
Es más, fue precisamente al cabo de unos pocos meses del inicio del conflicto cuando se vieron los precios más altos históricamente hablando que se han visto en nuestro país tanto de la gasolina como del diésel, superando en los dos casos la barrera de los dos euros el litro, algo que no ha vuelto a suceder desde entonces.
Sin embargo, por mucho que hoy en día en las gasolineras de nuestro país los precios sean mucho más bajos, cabe tener en cuenta que, al contrario de lo que había sucedido en los últimos meses, especialmente desde el mes de septiembre hasta el mes de diciembre, cuando se habían ido acumulando meses de precios cada vez más bajos, hace ya una semanas que los precios han vuelto a empezar a subir.
Los precios de los combustibles van a seguir subiendo
En estas últimas semanas se ha registrado un aumento continuo que ha provocado que el precio medio de la gasolina de 1,606 euros por litro, lo que indica una presión en aumento en el mercado. Por su parte, el precio del diésel también ha aumentado, pasando de 1,528 euros por litro a 1,562 euros por litro en estas últimas semanas, evidenciando una tendencia al alza que, desde luego, no es que sea positiva para el bolsillo de los españoles.
Pero lo peor es que no son pocos los indicadores que apuntan que los precios van a seguir aumentando, entre ellos el hecho de que, tal y como apuntan desde la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio, la reforma de Hacienda va a provocar un aumento notable en el precio de estos dos combustibles.
Por otro lado, las diferentes tensiones geopolíticas a nivel mundial no están ayudando a que el precio de estos combustibles baje ni en nuestro país ni en buena parte de los mercados europeos, por lo que no sería de extrañar que los precios siguieran aumentando en las próximas semanas.