El Renault Clio está en todas partes. Es lógico. Lleva décadas siendo una referencia entre los utilitarios. Sin embargo, algunos compradores prefieren salirse del camino marcado. Para ellos existe el Mitsubishi Colt, una alternativa muy cercana en concepto, pues comparte muchos elementos, pero con otro emblema, una dotación completa y un precio todavía razonable, sin asumir demasiados riesgos económicos.
Su tamaño encaja perfectamente en la ciudad. Mide 4,05 metros de largo, 1,80 metros de ancho y solo 1,44 metros de alto. La distancia entre ejes alcanza 2,58 metros. Estas proporciones facilitan los giros, las maniobras y la búsqueda de aparcamiento. También permiten conservar cierta estabilidad cuando abandona las calles urbanas en carreteras rápidas y abiertas.
Es un utilitario, pero ofrece mucho espacio
El aprovechamiento interior es uno de sus mejores argumentos. El maletero ofrece 391 litros, una capacidad notable dentro de su categoría. Puede asumir las compras semanales, varias maletas o el equipaje de una pareja durante una escapada. No hace falta recurrir a un SUV más caro, pesado y grande para disponer de practicidad en el uso cotidiano familiar.
El acabado Motion llega bien preparado. Incluye climatizador automático con purificador de aire, apertura y arranque sin llave y carga inalámbrica para el móvil. La pantalla central de siete pulgadas concentra el sistema de infoentretenimiento. También incorpora cámara trasera, sensores delanteros y posteriores, retrovisores calefactables y plegado eléctrico. Nada mal para empezar desde el primer momento, además.
Muy bien equipado desde las versiones de acceso
La seguridad tampoco queda reservada para opciones costosas. Dispone de faros Full LED, sensor de lluvia y encendido automático de luces. Añade frenada de emergencia con detección de peatones, reconocimiento de señales y aviso de salida de carril. El asistente de mantenimiento ayuda a corregir la trayectoria cuando el conductor se despista durante los desplazamientos más largos.
Mitsubishi anuncia el Colt desde 18.350 euros. Por ese dinero ofrece un motor de gasolina turboalimentado de tres cilindros y un litro. Desarrolla 90 CV y 160 Nm, unas cifras suficientes para desplazamientos diarios y recorridos interurbanos tranquilos, sin exigir grandes sacrificios económicos.
Acelera de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos y alcanza 174 km/h. No busca emociones fuertes. Su prioridad es ofrecer facilidad de conducción y un gasto contenido. El consumo combinado queda en 5,1 l/100 km. Así, el Colt combina tamaño manejable, buen maletero, equipamiento abundante y un precio competitivo tanto en ciudad como carretera.
