Fue hace ya unas semanas cuando Citroën dejó a muchos con la boca abierta con la presentación de su nuevo C3. No es que sea precisamente ningún secreto que este pequeño utilitario francés se ha convertido en uno de los principales motivos de alegrías para la marca en cuanto a ventas, de ahí que su nueva generación sea uno de los modelos más esperados y más importantes para el fabricante del grupo Stellantis de cara a los próximos años.
Si bien es cierto que la marca centro de la mayoría de sus esfuerzos en la presentación en la versión 100 × 100 eléctrica de este modelo, desde el fabricante y han dejado también muy claro que van a seguir apostando por un modelo de combustión, por lo que el próximo C3, que llegará en 2024 con un diseño claramente diferenciado de la actual y con una apuesta que lo acerca más a los SUV, va a seguir siendo, seguro, uno de los modelos más vendidos de la marca en España y en Europa.
Es por eso que la actual generación, como suele ser habitual cada vez que un modelo en cada su recta final de vida comercial, se presenta como una de las mejores opciones para aquellos que quieran un utilitario de un precio muy bajo pero no quieren acudir a marcas low-cost como es el caso de Dacia.
El Citroën C3 se despide en menos de un año, y ahora es un chollo
Es cierto que, como bien saben los que se han interesado en la versión más sencilla de la actual Citroën C3, este pequeño utilitario francés pasa por ser una de las opciones más simples dentro de su categoría, quedándose un escalón por debajo de otros modelos en sus versiones de acceso como son el Peugeot 208, el Opel Corsa, el Seat Ibiza o el Renault Clio.
Sin embargo, quedase precisamente a ese medio camino entre un modelo low-cost y un modelo generalista es lo que permite que Citroën fije ahora un precio de partida siempre y cuando financiamos la compra con la marca y optemos por la versión más barata de este C3 de poco más de 14.000 €.
Una versión de acceso que cuenta con un motor de gasolina de poco más de 80 caballos de potencia asociado a una transmisión manual que, sin ser evidentemente una maravilla en cuanto a prestaciones, que sea más que suficiente para mover con soltura este modelo por entornos urbanos interurbanos, que no dejan de ser su mejor terreno de juego.
No sería de extrañar entonces que las ventas de esta generación que tiene ya fecha de caducidad aumentan a medida que se aproxima su adiós definitivo, y más con precios tan competitivos como este.