Mazda ha sabido construir, a lo largo de los últimos años, una identidad propia que se ha ido alejando progresivamente del posicionamiento generalista para acercarse a territorios claramente premium. El Mazda CX-60 es, hasta la fecha, la mejor expresión de esa evolución. Un SUV que destaca por su diseño refinado, su planteamiento técnico y una ejecución que transmite calidad en cada detalle, sin necesidad de apoyarse en una imagen de marca tradicionalmente asociada al lujo europeo.

No es ningún secreto que el CX-60 nace con una ambición muy concreta: competir de tú a tú con los grandes referentes del segmento premium, pero desde una propuesta diferente. Mazda no busca replicar fórmulas ya conocidas, sino ofrecer una alternativa igual de cuidada y sofisticada, pero más racional en términos de precio y enfoque. Esa combinación es clave para entender por qué este modelo se ha convertido en una de las opciones más atractivas del mercado.

Un diseño exterior elegante y muy equilibrado

El diseño exterior del Mazda CX-60 es uno de sus principales argumentos. La interpretación del lenguaje Kodo alcanza aquí un nivel de madurez notable, con superficies limpias, transiciones suaves y una ausencia casi total de artificios. La carrocería transmite solidez y dinamismo a partes iguales, logrando una presencia elegante sin caer en la ostentación.

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El Mazda CX-60 es uno de los SUV más atractivos de su categoría

El frontal está dominado por una parrilla de grandes dimensiones, perfectamente integrada con unos grupos ópticos estilizados que aportan una mirada afilada y tecnológica. La firma lumínica, discreta pero reconocible, refuerza la identidad visual de la marca. En este sentido, el CX-60 consigue proyectar una imagen premium sin recurrir a soluciones agresivas o excesivamente recargadas.

En el perfil lateral se aprecia un trabajo minucioso sobre las proporciones. La línea de cintura fluida y los pasos de rueda marcados aportan carácter, mientras que las superficies juegan con la luz de manera natural, generando una sensación de movimiento constante. Por otro lado, la zaga apuesta por una estética sobria y bien resuelta, con pilotos horizontales que ensanchan visualmente el conjunto y refuerzan la sensación de estabilidad.

Interior, electrificación y posicionamiento premium

El habitáculo del Mazda CX-60 confirma la ambición del modelo. El diseño interior apuesta por la simplicidad bien entendida, con un salpicadero de líneas horizontales que transmite orden y amplitud. La disposición de los mandos y las pantallas prioriza la ergonomía, evitando una digitalización excesiva que pueda distraer o restar funcionalidad.

Los materiales utilizados elevan claramente la percepción de calidad. Ajustes precisos, superficies agradables al tacto y una cuidada selección de acabados sitúan al CX-60 en un nivel comparable al de modelos de marcas premium consolidadas. Cabe destacar que Mazda ha puesto especial énfasis en los detalles, logrando un ambiente refinado y coherente con la imagen exterior.

Anuncio del Mazda CX-60 en España

A todo ello se suma una gama mecánica electrificada que le permite contar con la etiqueta ECO, un elemento clave en el contexto actual. Esta electrificación no condiciona el diseño ni la experiencia a bordo, sino que se integra de forma natural en el planteamiento global del vehículo. En este sentido, el CX-60 combina eficiencia y sofisticación sin compromisos visibles.

Lo destacable en este caso es que el Mazda CX-60 se sitúa como uno de esos modelos que, sin tener el estatus histórico de un BMW o un Mercedes, ofrece una experiencia igualmente premium. Su calidad percibida, su diseño y su planteamiento técnico lo colocan al mismo nivel, pero con un posicionamiento económico más competitivo. Para muchos, esa ecuación lo convierte en una compra más inteligente: igual de top, pero con un precio menor.

Con el CX-60, Mazda demuestra que el concepto premium ya no es exclusivo de unas pocas marcas. Un SUV que combina diseño espectacular, eficiencia y una ejecución impecable, consolidándose como una de las propuestas más equilibradas y atractivas de su segmento.