Citroën siempre se ha caracterizado por ser una marca que ha intentado salirse el camino establecido en cuanto a diseño. Si bien es cierto que los franceses saben muy bien que lo mejor que pueden hacer para lo lograr unas buenas cifras de ventas es seguir la corriente en cuanto a las tendencias, saben también que sus particulares diseños son una de sus mejores armas.

Y un muy buen ejemplo de ello es su nuevo C4, un modelo que, por mucho que esté catalogado por segmento como un compacto, puede presumir de tener unas líneas que lo acercan mucho más a los SUV que a los compactos tradicionales.

Un C4 con el que la marca francesa ha vuelto a demostrar que esa idea de salirse un poco de la línea que todos siguen y apostar por diseños diferentes es una idea muy acertada. Y es que tan sólo hace falta echar un ojo a las ventas que ha logrado ya este año el C4 para darse cuenta de ello.

 

En apenas tres meses este modelo de Citroën puede presumir de haber matriculado ya 3.137 unidades, siendo el undécimo modelo más exitoso en nuestro mercado y el segundo Citroën más vendido tan sólo por detrás del C3, el utilitario con precios muy top.

En la marca, como no podía ser de otra manera, quieren seguir apostando por unas buenas cifras de vengas, de ahí que estén manteniendo los buenos precios en la gama de este modelo.

El Citroën C4, uno de los compactos más vendidos en España, sigue siendo uno de los mejores en cuanto a relación calidad/precio

En este sentido, tal y como podemos ver en quecochemecompro.es, el precio de este C4 sigue siendo muy top: tan sólo 20.795 euros con un descuento por financiación de 925 euros. No es un descuento bestial precisamente, pero es que este modelo no necesita mucho más para ser considerado uno de los mejores en cuanto a relación calidad/precio.

Entre otras cosas porque, por mucho que sea la versión de acceso y que tengamos evidentemente que acudir a las superiores para contar con los mejores motores y el mejor equipamiento de la marca, el de acceso es un C4 que llega ya más que bien dotado.

 

Empezando por su motor, un 1.5 BlueHDi diésel de 110 caballos de potencia que promete unos consumos bajos y unas prestaciones medias. Eso sí, a diferencia de las versiones más básicas del C3, su hermano pequeño, no tendremos ningún problema tanto en ciudad como en carreteras o autopistas.

En cuanto al nivel de equipamiento, la oferta va ligada a la versión más sencilla de todas, por lo que es un modelo que llega con lo justo pero en el que no echaremos precisamente mucho de menos. Un C4 que tiene en su diseño, como suele ser habitual en Citroën su mejor arma. Un arma que le está ayudando a ser uno de los más vendidos en su segmento, que no es precisamente tarea sencilla.