La Dirección General de Tráfico ha actualizado el cuadro de multas y sanciones por exceso de velocidad, reforzando el marco punitivo para quienes superan los límites establecidos. La nueva tabla mantiene la clasificación en tres niveles —infracciones graves sin pérdida de puntos, graves con detracción de puntos y muy graves con retirada significativa—, pero subraya con mayor claridad las consecuencias administrativas y penales de los excesos más elevados.
La velocidad continúa siendo uno de los factores concurrentes más relevantes en la siniestralidad vial. En torno al 21 % de los accidentes registrados tiene relación directa con una velocidad inadecuada, lo que explica el endurecimiento de los controles y la ampliación de los sistemas de vigilancia automática mediante radares fijos y móviles. El objetivo es reducir conductas que incrementan de forma exponencial el riesgo.
De infracción leve a delito contra la seguridad vial
Las sanciones económicas varían según el exceso cometido y el tipo de vía. En carreteras interurbanas y en vías urbanas —con límites habituales de 20, 30, 40, 50, 90, 100 o 120 km/h, según el caso— la cuantía y la pérdida de puntos se ajustan de forma proporcional al margen superado.
Un exceso moderado, como circular a 120 km/h en una carretera limitada a 100 km/h, se considera infracción grave sin pérdida de puntos y conlleva una multa de 100 euros. Si el pago se realiza dentro de los 20 días naturales desde la notificación, se aplica la reducción del 50 %, lo que deja la sanción en 50 euros.
Cuando el exceso es mayor, las consecuencias se agravan. Circular a 140 km/h en una vía limitada a 100 km/h implica una multa de 300 euros y la retirada de dos puntos del permiso. A partir de determinados umbrales, la infracción pasa a calificarse como muy grave, con sanciones de 600 euros y la pérdida de seis puntos.
Cabe destacar que, si se supera el límite en 80 km/h en vías interurbanas o en 60 km/h en poblado, la conducta puede constituir delito contra la seguridad vial, conforme al Código Penal. En estos casos, además de la multa administrativa y la retirada de puntos, se abren posibles consecuencias penales.
Las penas pueden incluir prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad, junto con la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años. Si se aprecia conducción temeraria, las sanciones pueden elevarse hasta penas de prisión de dos a cinco años y retirada del permiso de seis a diez años.
Límites por tipo de vehículo y opciones ante la multa
No todos los vehículos están sujetos a los mismos límites. Motocicletas, turismos, autobuses y camiones cuentan con restricciones específicas según la vía por la que circulen. Un mismo registro de velocidad puede tener consecuencias distintas dependiendo del vehículo implicado, lo que obliga a conocer con precisión la normativa aplicable.
Durante el último año con datos consolidados, más de 1.100 conductores fueron llevados a juicio por superar en más de 80 km/h el límite permitido en carreteras interurbanas. Esta cifra refleja la dimensión del problema y el alcance de los controles desplegados.
Ante la notificación de una multa por exceso de velocidad existen dos vías principales. La primera es el pago dentro del plazo voluntario de 20 días naturales, que permite acogerse al descuento del 50 %. La segunda consiste en presentar alegaciones en ese mismo plazo, opción que implica renunciar a la reducción.
Si las alegaciones son desestimadas, puede interponerse recurso de reposición y, posteriormente, recurso contencioso-administrativo ante la jurisdicción correspondiente. En cualquier caso, aceptar el pronto pago cierra la vía de impugnación.
La actualización del régimen sancionador refuerza una estrategia centrada en la prevención y en la penalización de los comportamientos más peligrosos. Superar los límites no solo incrementa la distancia de frenado y reduce el tiempo de reacción, sino que multiplica la gravedad de las lesiones en caso de accidente. La velocidad, más allá de la multa, sigue siendo un factor decisivo en la seguridad vial.
