La Dirección General de Tráfico ha activado 33 nuevos radares de velocidad en diferentes carreteras españolas desde comienzos de este año. La medida forma parte de un plan más amplio para reforzar el control del tráfico y reducir la siniestralidad en vías donde se han detectado altos niveles de velocidad o un historial relevante de accidentes.
Estos nuevos dispositivos se reparten entre once comunidades autónomas y se dividen en dos tipos: radares fijos, que controlan la velocidad en un punto concreto de la carretera, y radares de tramo, que calculan la velocidad media de los vehículos entre dos ubicaciones. En total, se han instalado 20 radares fijos y 13 radares de tramo.
No es ningún secreto que la velocidad inadecuada sigue siendo uno de los factores más presentes en los accidentes mortales de tráfico. Por este motivo, las autoridades han reforzado la red de vigilancia en carreteras convencionales y en algunas vías de alta capacidad con elevada intensidad de circulación.
Las 33 nuevas carreteras con radares de velocidad
Los nuevos puntos de control de velocidad se encuentran en las siguientes carreteras:
Alicante (tramo): A-31, del km 216+550 C al km 218+900 C
Alicante (tramo): A-7, del km 523+360 D al km 519+200 D
Alicante (tramo): A-31, del km 211+700 D al km 203+995 D
Asturias (fijo): AS-116, km 3+200 D
Asturias (fijo): AS-377, km 1+150 C
Ávila (tramo): AV-562, del km 11+435 al km 9+190
Ávila (tramo): AV-562, del km 9+190 al km 11+435
Ávila (tramo): N-403, del km 86+250 D al km 83+320 C
Ávila (tramo): N-403, del km 83+320 C al km 86+250 D
Cantabria (fijo): N-611, km 194+330 D
Cantabria (fijo): CA-142, km 23+360 D
Cantabria (fijo): CA-141, km 21+300 C
A Coruña (fijo): N-550, km 15+730 C
Las Palmas (fijo): GC-20, km 2+700 D
Las Palmas (tramo): GC-23, del km 1+480 C al km 4+030 C
León (fijo): GL-623, km 7+110 D
Madrid (fijo): M-601, km 0+930 C
Madrid (fijo): M-100, km 22+940 D
Madrid (tramo): M-501, del km 46+224 D al km 42+375 C
Madrid (tramo): M-501, del km 42+375 C al km 46+224 D
Málaga (tramo): A-355, del km 4+450 D al km 0+990 D
Málaga (tramo): A-355, del km 0+990 D al km 4+450 D
Murcia (fijo): RM-620, km 4+228 C
Pontevedra (fijo): VG-20, km 10+280 D
Segovia (fijo): SG-205, km 24+300 D
Sevilla (fijo): A-8077, km 3+180 D
Tenerife (fijo): TF-1, km 76+940 D
Toledo (fijo): CM-4008, km 4+910 D
Valencia (tramo): CV-30, del km 4+150 D al km 1+625 D
Valencia (fijo): CV-400, km 0+735 C
Valladolid (fijo): VA-30, km 16+160 D
Zaragoza (fijo): N-232, km 224+220 C
Zaragoza (fijo): N-232, km 244+945 D
Parte del plan para instalar más de 120 nuevos radares
Estos 33 dispositivos forman parte de un programa más amplio de control de velocidad en la red viaria española. El plan contempla la instalación de 122 nuevos puntos de vigilancia repartidos por diferentes carreteras del país.
La mayoría de estos radares se están ubicando en carreteras convencionales, donde se produce una gran parte de los accidentes graves. Este tipo de vías concentran numerosos tramos con limitaciones de velocidad variables, cambios de trazado y tráfico mixto entre turismos, camiones y motocicletas.
Cabe destacar que los nuevos radares están señalizados en la carretera y sus ubicaciones también se publican para que puedan ser incorporadas a navegadores y sistemas de información de tráfico. Durante el primer mes desde su activación, los conductores que superan el límite de velocidad reciben únicamente una notificación informativa en lugar de una sanción.
Una vez finalizado ese periodo inicial, los dispositivos comienzan a sancionar con normalidad. En este sentido, la ampliación de la red de radares responde a la estrategia de reforzar el control de la velocidad en carreteras donde este factor sigue teniendo un peso importante en los accidentes con víctimas.
