Ahorrar combustible no depende solo del tipo de coche o del precio de la gasolina. La forma de conducir tiene un impacto directo en el consumo, y hay un factor clave que muchos conductores no tienen en cuenta: la velocidad.

La Dirección General de Tráfico lo ha dejado claro. Y es que existe un rango concreto en el que el coche consume menos, y superarlo puede disparar el gasto sin que muchos se den cuenta y sin sacar un partido excesivo a la velocidad extra.

La velocidad ideal para consumir menos

Y es que la DGT sitúa la velocidad óptima para ahorrar combustible en torno a los 90 km/h. En ese punto, el motor trabaja de forma más eficiente. Se trata de un equilibrio entre revoluciones del motor y resistencia del aire. A esa velocidad, el coche necesita menos esfuerzo para mantenerse en movimiento y por tanto, gasta menos combustible para avanzar.

gasolinera coche archivo europa press
gasolinera coche archivo europa press

Además, mantener una velocidad constante dentro de ese rango, entre 90 y 100 km/h, permite optimizar el consumo en carretera. De este modo, el vehículo funciona en una zona de eficiencia donde el gasto de combustible es menor y se evitan picos que bajen la cantidad de gasolina del motor.

La verda sobre que subir la velocidad dispara el consumo

La realidad es que, a partir de cierta velocidad, el consumo aumenta de forma notable. El principal motivo es la resistencia aerodinámica. Cuanto más rápido circula el coche, más aire tiene que vencer, y eso exige más energía y, por tanto, más combustible. Según datos de la DGT, conducir a 120 km/h en lugar de a 90-100 km/h puede aumentar el consumo hasta en un 30%. Y es que este aumento no es progresivo, sino que se dispara a medida que sube la velocidad.

Además, otros factores como aceleraciones bruscas o cambios constantes de ritmo empeoran aún más el consumo. Así pues, el mensaje es claro. Si quieres ahorrar gasolina, no basta con conducir menos, sino hacerlo mejor. Mantener una velocidad estable en torno a los 90 km/h puede marcar una gran diferencia en el gasto sin necesidad de cambiar de coche.