El mercado de MotoGP continúa agitando los despachos de las fábricas y el nombre de Álex Márquez ha entrado de lleno en la órbita del equipo oficial Ducati. Davide Tardozzi, team manager de la estructura de Borgo Panigale, llegó a plantear al menor de los Márquez como posible sustituto de Pecco Bagnaia en caso de producirse un cambio en la alineación. La propuesta tenía lógica deportiva, pero su encaje estratégico es mucho más complejo.

Álex ha demostrado en las últimas temporadas una evolución sólida. Su adaptación a la Desmosedici, su regularidad en carrera y su capacidad para maximizar el material satélite le han situado como uno de los perfiles más consistentes de la parrilla. Desde el punto de vista técnico, conoce la moto, entiende su funcionamiento y ha sabido rendir incluso en versiones exigentes del prototipo.

No es ningún secreto que Tardozzi valora ese tipo de perfiles: pilotos capaces de aportar estabilidad y resultados sin generar tensiones innecesarias dentro del box. En un contexto en el que Bagnaia pudiera abandonar el proyecto o cambiar de rumbo, el nombre de Álex surgía como una alternativa natural dentro del ecosistema Ducati.

El obstáculo estratégico: Marc Márquez

Sin embargo, la operación tropieza con un condicionante evidente: la presencia de Marc Márquez como líder absoluto del equipo. La actual Ducati se desarrolla en torno a sus sensaciones y su capacidad para explotar el límite del tren delantero. La jerarquía interna está claramente definida y la fábrica no quiere alterar ese equilibrio.

alex marquez marc marquez gp catalunya 2025
alex marquez marc marquez gp catalunya 2025

La posibilidad de reunir a los dos hermanos en el mismo equipo oficial genera reservas dentro de la estructura italiana. Más allá del rendimiento, Ducati cuida con especial atención la gestión del liderazgo y la percepción externa del proyecto. En Italia, la figura de Marc siempre ha estado rodeada de un contexto emocional complejo por su histórica rivalidad con Valentino Rossi, y juntar a ambos Márquez bajo la bandera oficial no sería una decisión neutra desde el punto de vista simbólico.

Cabe destacar que la dirección deportiva prioriza una hoja de ruta clara para el nuevo ciclo reglamentario. La estabilidad interna es considerada un activo estratégico, especialmente cuando la fábrica trabaja ya en la moto que competirá bajo las nuevas normas técnicas.

Acosta, el perfil que gana fuerza

En paralelo, el nombre que emerge con mayor intensidad es el de Pedro Acosta. El joven murciano encaja mejor en la planificación a medio plazo de Ducati: talento emergente, ambición y un perfil que no altera la jerarquía existente. La combinación de un campeón consolidado con una promesa llamada a liderar el futuro resulta más coherente con la estrategia de la marca.

Lo destacable en este caso es que la propuesta de Tardozzi no responde a una cuestión emocional, sino a una lectura deportiva. Álex reúne méritos suficientes para aspirar a un asiento oficial y su conocimiento de la Desmosedici es un valor añadido. Sin embargo, el contexto interno limita esa posibilidad mientras Marc continúe como referencia del proyecto.

Ducati planifica con visión estructural. Si en algún momento el escenario cambia y el liderazgo deportivo se redefine, el nombre de Álex podría recuperar fuerza como candidato natural. Pero en la situación actual, su incorporación al equipo oficial supondría modificar un equilibrio que la fábrica considera clave para mantener su posición dominante en MotoGP.

La propuesta existió, pero la decisión final depende de un tablero donde el rendimiento es solo una pieza más dentro de una estrategia global.