Fue hace ya muchos años cuando Dacia dio un fuerte golpe encima de la mesa de los mercados tren Usera automóvil lanzando el Sandero, un modelo que se ha convertido en toda una referencia las carreteras del viejo continente. Un modelo que, de hecho, puede presumir de haber acabado el pasado 2022 siendo ni más ni menos que el segundo con mayor cuota de mercado en Europa, tan solo superado por el Peugeot 208.
El éxito de este low-cost rumano no hace otra cosa que evidenciar que, en una época en la que los precios de los coches no han dejado de crecer, apuestas como la de Dacia en la que el precio es el mejor argumento de venta triunfan de forma más que notable en Europa.
De hecho, ha sido precisamente el éxito de Dacia lo que ha provocado que, teniendo en cuenta también que la entrada de la electrificación ha supuesto una buena vía de éxito, sean muchas las marcas que lleguen ahora a Europa procedentes de Asia con atractivos modelos de bajo coste.
MG prepara un modelo ‘anti’ Dacia Sandero
Una de ellas es MG, la antigua marca británica ahora en manos del gigante asiático Saic Motors que, como bien saben los que entran están interesados en uno de sus modelos, que está apostando por una oferta cada vez mayor de modelos de bajo coste con muy buenas prestaciones y una calidad incluso por encima de la que ofrecen los modelos de la marca rumana.
Una marca que está trabajando ya en un modelo que, como bien sabes en Dacia, es muy probable que vaya a poner en apuros al salero dentro de unos años. No es otro que el que será el futuro sustituto de la actual MG3, un pequeño utilitario que tan solo se comercializa en el Reino Unido pero que en su nueva generación se venderá en toda Europa.
Lo hará, como no podía ser de otra forma teniendo en cuenta las intenciones del fabricante, con una relación calidad precio que lo sitúa incluso un paso por encima del sendero, entre otras cosas porque llegará con la etiqueta ECO de serie gracias a sus sistemas de mi creación ligera a un precio muy bajo.
Un modelo que se presentará en 2024 y que no era otra cosa que intentar acabar con la dictadura de un Sandero que, eso sí, parece cada que cada vez está mejor posicionado las carreteras de los principales mercados europeos, por lo que no va ser nada fácil que la marca británica consiga robarle ventas.