En todos y cada uno de los fabricantes de peso en Europa sabe muy bien que a partir de 2035 tan solo se van a poder vender coches con motor 100 × 100 eléctrico de las carreteras del viejo continente.

Es por eso que, con mayor o menor medida, todos los fabricantes están apostando por ahí ampliando poco a poco su gama de modelos eléctricos, aunque sean conscientes de que el peso de este tipo de modelos en las carreteras del viejo continente es aún muy menor.

 

Eso sí, cabe destacar que uno de los grandes problemas a los que se están enfrentando las marcas europeas es precisamente que son muchos los eléctricos que están llegando desde China desde diferentes países asiáticos los que realmente hasta el triunfando en Europa.

No nos referimos tan solo a modelos de marcas asiáticas, sino a modelos de marcas europeas americanas que se fabrican en países asiáticos en los que el coste de fabricación es mucho menor, algo que acaba derivando en un precio de venta al público menor y, por lo tanto, en una ventaja claramente evidente respecto a los eléctricos que se fabrican en Europa.

El gobierno francés mueve ficha con los eléctricos

Estoy ya varias las voces importantes de la industria europea automovilismo las que hace tiempo que están alertando de esta situación, pidiendo precisamente a la Unión Europea que tome medidas. Mientras esto no sucede, no ha sido otro que el gobierno francés el que sí que ha decidido mover ficha y ha impulsado un plan para fomentar las ventas de los eléctricos fabricados en Europa.

No ha sido otro que Emmanuel Macron, el primer ministro francés, el que ha anunciado un plan que va a destinar más de mil millones de euros a subvenciones y ayudas a la compra de eléctricos fabricados en Europa. Un Macron que ha apuntado que “No somos proteccionistas, pero no queremos usar el dinero de los contribuyentes franceses para acelerar la industrialización fuera de Europa”.

 

Evidentemente la idea es frenar el auge de ventas que están teniendo marcas asiáticas que fabrican sus coches en sus propios mercados y los ponen a la venta en Europa pero, ojo, también hacer de marcas como Tesla o Cupra, entre otras, que, pese a ser americanas europeas, se aprovechan de los menores costes de fabricación que tienen ciertos mercados asiáticos para así acabar teniendo mayores beneficios de la venta de estos coches eléctricos en Europa.