Citroën, una de las marcas más innovadoras en la industria automotriz, ha decidido poner fin a la producción de algunos de sus modelos más icónicos. Este movimiento marca un cambio significativo en la estrategia de la compañía, que ha sido conocida por su enfoque en ofrecer vehículos robustos y bien equipados a precios competitivos. El C4 Cactus fue un claro ejemplo de esta filosofía, ofreciendo un compacto accesible y bien diseñado que capturó la atención de muchos conductores.
Uno de los modelos que simbolizaba esta estrategia era el C5 X. Con su diseño innovador, el Citroën C5 X se situaba a medio camino entre un crossover y una berlina tradicional. Esta altura elevada y su versatilidad hicieron que muchos vieran en él una alternativa atractiva dentro de la gama Citroën, especialmente para aquellos que no se decantaban por el C5 Aircross. Sin embargo, pese a sus características y a una completa gama de opciones mecánicas, incluidas versiones híbridas y PHEV, el modelo no logró el éxito esperado.

Citroën se carga el C5 X
Después de menos de tres años de su lanzamiento en Europa, el C5 X ha pasado prácticamente desapercibido en los rankings de ventas. La falta de interés y la baja demanda han llevado a Citroën a tomar la difícil decisión de cesar su producción. La marca ha intentado diversas estrategias para impulsar las ventas, pero ninguna ha sido suficiente para cambiar el destino del modelo. Así, el C5 X se despedirá del mercado en unos pocos meses, sin planes de reemplazo directo.
Este cambio no solo afecta al C5 X. Citroën también ha decidido descontinuar el C4, recortando significativamente su catálogo de modelos. La marca francesa se enfocará en los segmentos de vehículos urbanos, utilitarios y el segmento D, buscando compensar las ventas perdidas por la desaparición de sus compactos. Esta reestructuración refleja una apuesta decidida por los modelos más populares y rentables en su línea de productos.

Mirando hacia el futuro, Citroën planea lanzar una nueva generación del C5 Aircross a principios de 2026. Este modelo abandonará su concepción técnica actual para transformarse en un SUV eléctrico. Se ofrecerá en versiones de cinco y siete plazas, con opciones de uno y dos motores eléctricos. Además, se espera que cuente con una potente batería que proporcionará hasta 700 kilómetros de autonomía con una sola carga, posicionándolo como una opción muy competitiva en el mercado de vehículos eléctricos.