A diferencia de lo que ocurre con un coche de combustión tradicional, en los coches eléctricos el elemento más importante a nivel mecánico no es tanto el motor, sino la batería. Por un lado, porque no deja de ser el elemento más caro a la hora de fabricar este tipo de coches y, por otro, porque es el elemento crucial que va a ayudar a que la vida útil de un eléctrico sea mayor o menor.
No es que sea casualidad, entonces, que la inmensa mayoría de marcas, entre ellas Tesla, el referente de los coches eléctricos a nivel mundial, lleven ya mucho tiempo trabajando en diferentes proyectos para lograr poner el mercado baterías con mayor capacidad y, sobre todo, que cuenten con una menor degradación, uno de los en teoría principales problemas de los coches eléctricos a largo plazo.
Como bien saben los que están interesados en hacerse con un coche con un motor eléctrico, la inmensa mayoría de los fabricantes que apuestan por este tipo de coches no tienen problemas en dejar muy claro que las baterías de estos modelos pueden tener una vida útil de entre 15 y 20 años, aunque cabe tener en cuenta que se trata de una estimación y no tanto de una realidad comprobada, entre otras cosas porque los eléctricos que ya se han convertido en auténticos Top ventas no llevan tantos años en el mercado.
El estudio que revela la durabilidad real de las baterías de los eléctricos
Es por eso que los datos publicados por Recurrentauto.com tras llevar a cabo un estudio en el que han preguntado sobre este tema más de 15.000 usuarios de coches eléctricos son más que relevantes. Entre otras cosas porque ofrece un panorama real de lo que está sucediendo en estos casos.
Uno de los datos más interesantes que revela este estudio es que tan solo el 8% de los encuestados que tienen un coche eléctrico con más de 10 años de antigüedad han tenido que cambiar la batería durante este periodo. Por otro lado, cabe destacar también que, entre los diferentes tipos de batería, los resultados de este estudio evidencia que las baterías de litio son las que acaban teniendo mayor durabilidad.
Pero seguramente uno de los datos que nos puede ayudar a aclarar ciertas dudas acerca de los eléctricos es que, como evidencias de estudio, la degradación de las baterías en los eléctricos no es lineal, siendo mucho mayor durante los primeros 50.000 km y mucho menor y estable a partir de esa cifra y, sobretodo, pasados los 120.000 km. Teniendo en cuenta que es una cifra de kilómetros que normalmente se cubre cuando el coche aún está en garantía, el cambio de la batería no implica ningún tipo de coste para el conductor, un factor clave.