El desarrollo de motores cada vez más eficientes continúa avanzando incluso en plena transición hacia la movilidad eléctrica. En este contexto aparece el Horse H12 Concept, un nuevo sistema híbrido de gasolina que ha logrado cifras de consumo especialmente bajas en pruebas de laboratorio. Sus resultados han vuelto a abrir el debate sobre el papel que todavía pueden desempeñar los motores de combustión en la reducción de emisiones del transporte.
Este propulsor ha sido desarrollado por Horse Powertrain con la colaboración tecnológica de Repsol. El objetivo del proyecto ha sido mejorar de forma significativa la eficiencia de los motores de gasolina mediante un rediseño profundo de su sistema de combustión y de la gestión energética del conjunto. Gracias a estas mejoras, el motor ha registrado un consumo de 3,3 litros cada 100 kilómetros en un ensayo realizado bajo el protocolo WLTP, una cifra que supone una reducción aproximada del 40 % frente a motores equivalentes de 2023.
Un motor de combustión con eficiencia muy elevada
El Horse H12 Concept se basa en una evolución del conocido bloque HR12, aunque incorpora una arquitectura optimizada para mejorar el rendimiento energético. Uno de los elementos clave es su relación de compresión de 17:1, un valor elevado para un motor de gasolina y que permite aprovechar mejor la energía generada durante la combustión.
El sistema también integra una nueva generación de recirculación de gases de escape, un turbocompresor optimizado y un sistema de encendido de alta energía diseñado para mejorar la eficiencia del proceso. A estas innovaciones se suma una transmisión híbrida revisada que gestiona de forma más eficiente el flujo de energía dentro del vehículo.
No es ningún secreto que la eficiencia térmica es uno de los indicadores más importantes en el desarrollo de motores modernos. En este caso, el H12 alcanza una eficiencia BTE del 44,2 %, una cifra especialmente elevada para un motor de gasolina. Este dato refleja la proporción de energía del combustible que se transforma realmente en movimiento útil, reduciendo así las pérdidas internas del sistema.
Otro aspecto relevante del proyecto es la reducción de la fricción interna del motor. Para ello se han utilizado lubricantes de nueva generación que ayudan a mejorar el rendimiento mecánico y a disminuir el consumo energético del conjunto.
Combustibles renovables y reducción de emisiones
El desarrollo del motor también ha explorado el uso de combustibles renovables como herramienta para disminuir las emisiones del transporte. Durante los ensayos del proyecto se utilizó gasolina de origen 100 % renovable, lo que permitió evaluar el comportamiento del sistema en condiciones controladas.
Los resultados indican que un vehículo equipado con este motor y alimentado con este tipo de combustible podría reducir de forma significativa sus emisiones de dióxido de carbono frente a un coche convencional de gasolina. En una utilización media anual de unos 12.500 kilómetros, la reducción estimada alcanzaría aproximadamente 1,77 toneladas de CO₂.
El proyecto ha sido desarrollado por los equipos tecnológicos de Horse en Valladolid junto al centro de investigación de Repsol en Madrid. Hasta el momento se han producido dos prototipos del motor que ya han superado las primeras fases de validación técnica.
El siguiente paso consiste en integrar este sistema en un vehículo de pruebas para evaluar su comportamiento en condiciones reales de conducción. Lo destacable en este caso es que el proyecto se plantea como una solución complementaria dentro del proceso de descarbonización del transporte, junto a tecnologías como la electrificación, los sistemas híbridos o el desarrollo de nuevos combustibles bajos en carbono.