El segmento de los SUV híbridos enchufables se ha convertido en uno de los pilares del mercado europeo, y el BYD Seal U DM-i se ha consolidado como una de las grandes referencias por su equilibrio entre precio, autonomía eléctrica y planteamiento tecnológico. Su éxito lo ha situado entre los modelos más destacados de la categoría PHEV, especialmente para quienes buscan un uso diario mayoritariamente eléctrico sin renunciar a la versatilidad de un SUV medio. Sin embargo, la última evolución del Toyota RAV4 híbrido enchufable apunta a cambiar de forma significativa este escenario.

No es ningún secreto que Toyota juega con ventaja cuando se trata de electrificación eficiente y fiable. La marca japonesa ha sabido perfeccionar sus sistemas híbridos durante años y ahora traslada ese conocimiento a una propuesta PHEV que no solo mejora en cifras, sino que también ajusta su posicionamiento comercial. El resultado es un RAV4 enchufable que se vuelve mucho más competitivo frente a rivales directos como el Seal U DM-i, incluso en los aspectos donde este último había marcado la pauta.

Uno de los factores clave es la cercanía de precios entre las versiones híbridas convencionales del RAV4 y las híbridas enchufables. La diferencia se sitúa en torno a los 3.000 euros, una cifra relativamente asumible que está empujando a muchos compradores a optar directamente por el PHEV. A cambio, se obtiene la etiqueta CERO de la DGT y una capacidad real de uso eléctrico que ya no implica compromisos importantes.

Potencia elevada y autonomía eléctrica de referencia

La gama del RAV4 híbrido enchufable se articula en dos configuraciones. La versión de acceso cuenta con tracción delantera y desarrolla una potencia combinada de 268 caballos, una cifra elevada que garantiza prestaciones holgadas en cualquier escenario. Por encima se sitúa la variante con tracción total eléctrica, que añade un segundo motor en el eje trasero y eleva la potencia hasta los 304 caballos, colocándose entre los SUV PHEV más potentes de su segmento.

BYD Seal U
El BYD Seal U se ha convertido en una referencia entre los PHEV

Ambas versiones comparten un esquema técnico prácticamente idéntico. El motor térmico es un gasolina atmosférico de 2,5 litros, mientras que la parte eléctrica se apoya en uno o dos motores, según la configuración, alimentados por una batería de iones de litio de 22,7 kWh de capacidad. Este acumulador supone un incremento cercano al 30 % respecto a la generación anterior y marca un antes y un después en el uso diario del modelo.

Gracias a esta batería, el nuevo RAV4 PHEV homologa una autonomía 100 % eléctrica superior a los 100 kilómetros según el ciclo WLTP. Esta cifra lo sitúa en la parte más alta del segmento y le permite rivalizar directamente con el BYD Seal U DM-i, que hasta ahora destacaba precisamente por ofrecer una de las mayores autonomías eléctricas entre los híbridos enchufables disponibles en Europa.

Dos enfoques distintos para un mismo objetivo

El BYD Seal U DM-i mantiene un planteamiento muy orientado a maximizar el uso del modo eléctrico. Su sistema prioriza claramente la tracción eléctrica, con transiciones suaves y una experiencia de conducción que se acerca a la de un vehículo eléctrico puro en muchos escenarios. Este enfoque, unido a una autonomía eléctrica elevada y a un precio competitivo, explica su rápida aceptación en el mercado europeo.

La nueva generación del RAV4 tiene muchos argumentos para acabar destronando al BYD

Lo destacable en este caso es que Toyota ha conseguido igualar e incluso superar algunos de esos argumentos sin abandonar su filosofía tradicional. El RAV4 PHEV ofrece una gestión híbrida muy afinada, con una transición imperceptible entre modos y un consumo contenido incluso cuando la batería se agota. La transmisión automática de variador continuo refuerza esa sensación de suavidad y eficiencia constante.

Un problema real para uno de los reyes del PHEV

Por otro lado, la fiabilidad percibida de la tecnología de Toyota sigue siendo un factor decisivo para muchos compradores. A ello se suma la posibilidad de elegir entre tracción delantera o total, un aspecto que amplía el abanico de usos frente a algunos de sus rivales directos.

En conjunto, el BYD Seal U DM-i continúa siendo una de las opciones más atractivas del segmento PHEV europeo, pero la evolución del RAV4 híbrido enchufable cambia el equilibrio de fuerzas. Con más de 100 kilómetros de autonomía eléctrica, hasta 304 caballos de potencia y una diferencia de precio cada vez menor frente al híbrido convencional, el SUV japonés apunta claramente a convertirse en un serio problema para uno de los modelos que hasta ahora dominaban la categoría.