Que los coches eléctricos están llamados a ser los verdaderos dominadores en las carreteras de todo el mundo dentro de unos años no es precisamente ningún secreto. Tampoco lo es, eso sí, que hoy en día este tipo de modelos tiene una cuota de mercado muy inferior a la que tienen modelos que cuentan con motores de gasolina, híbridos o incluso diésel.
Son varios los motivos por los cuales los coches eléctricos no tiene una cuota de mercado similar a la que tiene otro tipo de modelos con otro tipo de motores, entre ellos el hecho de que, a diferencia de lo que ocurre con la red de suministro y te gasolineras de los combustibles tradicionales, en países como España la red de cargadores para el salitre consigue siendo aún muy pobre.
Es precisamente esto, el hecho de que sea casi necesario tener un cargador en casa o uno muy a mano, lo que provoca que sean muchos los conductores que aún no están dispuestos a dar el paso hacia la movilidad y por su eléctrica. Eso sí, otro de los factores importantes que explican la lenta introducción de este tipo de modelos en nuestro mercado es su alto precio.
Sube el precio de las baterías de los eléctricos
Por mucho que haya opciones en el mercado de los eléctricos que puedan presumir de tener un precio incluso más bajo que otras opciones como te vas de gasolina, los eléctricos son modelos con un precio mucho más alto, entre otras cosas porque su fabricación es también mucho más costosa. Ahí es donde el precio de las baterías marca en buena parte la diferencia.
Lo peor en este sentido es que, tal y como se desprende de un informe del que se ha hecho eco Bloomberg, por primera vez tras 10 años de caída, el precio de las baterías de litio aumentado en este 2022.
Como apunta una de las autoras del informe, Evelina Stoikou, “los aumentos en los precios de las materias primas y los componentes han sido los principales contribuyentes a los precios más altos de las celdas observados en 2022”. Así, en el mismo informe se apunta que el precio medio de las baterías en 2023 se situará alrededor de los 152 dólares/kWh y no se espera a que sea hasta 2026 cuando el precio se sitúe ya por debajo de los 100 dólares/kWh.
Un nuevo problema tanto para Tesla como para el resto de marcas que tienen en los modelos 100 × 100 eléctricos pues la parte esos proyectos de cara a los próximos años. Evidentemente este aumento del precio no va a provocar otra cosa que es un retraso aún mayor de la implementación de los eléctricos tanto en Europa como a nivel mundial.